Los restos del ex canciller radical Dante Caputo fueron inhumados en el cementerio Jardín de Paz de Pilar, tras fallecer el miércoles en una clínica porteña, en la que se encontraba internado desde hacía varios días a causa de un cáncer.

Sus restos fueron velados desde el miércoles por la tarde en una casa fúnebre del barrio de Belgrano, desde donde esta el jueves por la mañana partió el cortejo constituido por familiares, amigos íntimos y dirigentes radicales rumbo al partido bonaerense de Pilar para la inhumación.

Al ingresar al velatorio, el ex vocero presidencial José Ignacio López calificó a Caputo como “el gran canciller de un gran presidente” en alusión a Raúl Alfonsín. Para López, Caputo “fue un hombre que estuvo comprometido con un gobierno para el cual la política internacional era volver a insertar a la Argentina en el mundo de las democracias".

"Trabajó por la paz y por la integración latinoamericana y fue un constructor de la paz con Chile, del tratado de paz y amistad, y fue un hombre que sentó las bases del Mercosur, toda esa tarea desarrollada con el Presidente de la Nación”, resumió.

El deceso de Caputo se produjo a los 74 años en el Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (Cemic) El diplomático radical era licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador y también había realizado estudios en la Fletcher School of Law and Diplomacy, en Boston, y en La Sorbona, en París.

Durante su gestión como canciller entre 1983 y 1989, Caputo se destacó por firmar el tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile que dio fin al conflicto del Canal del Beagle y también promovió los acuerdos con Brasil y Uruguay, que constituyeron las bases para conformar el Mercosur.

La trayectoria política de Caputo encontró en la firma del tratado con Chile, el 29 de noviembre de 1984, un hito fundamental, retratado en una imagen de la rúbrica de ese acuerdo, ante la mirada del papa Juan Pablo II, que fue mediador en ese diferendo.
 

Fuente: Télam