Por Roberto Di Sandro, decano de la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Sin ningún tipo de anuncios, y con pocas certezas sobre las medidas que tomará el gobierno frente a la crisis, el presidente Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa en la que resaltó una y otra vez su "confianza" en el rumbo económica, su intención de sostener el combate a la inflación como "uno de los pilares más claros" de su gestión -pese a admitir que "aún no la pudimos domar"- y la promesa de que tras un segundo semestre que será durísimo, "la economía volverá a crecer".

Crónica fue el primer medio en formular una de las diez preguntas que respondió el mandatario -se resolvió previamente por sorteo quiénes podrían hacer las consultas-, y se interpeló al Presidente directamente sobre el derrumbe económico: la inflación que ya superó la meta anual prevista, el creciente desempleo y el malestar de los argentinos por las promesas incumplidas.

"La pregunta expresa la angustia de muchos argentinos en esta tormenta que estamos atravesando, donde tuvimos que arriar las velas pero mantenemos el rumbo. No vamos a terminar como otras crisis del pasado. La confianza sigue y vamos a retomar el crecimiento. Estamos haciendo el esfuerzo correcto, aunque el crecimiento que veníamos teniendo va a disminuir, pero va a volver el año que viene. Yo entiendo lo que les pasa, busco estar cerca de ustedes, para construir un país con más oportunidades". Pese a eso, aclaró que "hay cosas que no dominamos, como lo que pasa en el mundo", y que hay "un mundo volátil con el que convivimos".

Desde la Casa Rosada, en tanto, destacaban la actitud del mandatario, resaltando que se puso al frente de la comunicación oficial en un momento difícil. "Mientras algunos medios buscan instalar un clima de pesimismo, el Presidente salió a dar tranquilidad y mostrar la visión que tenemos desde la gestión", aclararon a este medio.

Asimismo, consideraron "importante" el nuevo llamado a la oposición para buscar consensos de cara al Presupuesto 2019.

Para los periodistas que se agolparon en la quinta presidencial de Olivos, la conferencia tuvo gusto a poco. Se vio un Presidente buscando descomprimir la tensión social, pero sin dar noticias relevantes para el bolsillo de los argentinos.
 

Inflación y tarifas

Seis de las diez preguntas estuvieron dirigidas a saber qué pasará con la economía. Dos de ellas apuntando que la inflación a junio (difundida el martes) superó ya el 16%, un punto por encima de la meta anual establecida en diciembre pasado, y un 50% sobre lo previsto en el Presupuesto 2018. La palabra "tormenta" fue de las más repetidas por el primer mandatario a lo largo de sus respuestas, que volvieron a poner en el foco el principal pedido del FMI: reducir el déficit fiscal.

"Por más que no haya sido tan fácil domarla como pensamos en el inicio, por la inflación incubada por el cepo, las tarifas y la tormenta que devaluó nuestra moneda, sigue siendo nuestra absoluta prioridad", respondió sobre los precios.

Además, evitó dar certezas sobre los aumentos que vendrán en el segundo semestre del año, que tiene ajustes sobre la energía (luz, gas y agua) pero también en el transporte público. "Es una pregunta para el área económica", esquivó.

Sin embargo, sostuvo que "estamos aprendiendo a consumir menos, lo que lleva a que las facturas que llegan a fin de mes no sean tan duras".
 

Aportantes truchos

Además del destino económico, el Presidente respondió también sobre dos de los dolores de cabeza políticos del momento: los 354 despidos en Télam y el escándalo de aportantes truchos a la campaña de Cambiemos. "Soy el primero en lamentar que se pierda trabajo, pero propusimos modernizar al Estado, y las autoridades de Télam decidieron que había superpoblación en la agencia", cerró el tema, sobre el que también preguntó este medio.

Respecto de las investigaciones judiciales, evitó decir de dónde salió el dinero que aparece anotado a nombre de personas pobres que jamás realizaron los aportes, y se limitó a decir que Vidal encargó una auditoría para saber qué pasó con el manejo de los fondos, y pedir una reforma electoral.