Por Luciano Bugner
@lucianobugner

El reloj corre y el gobierno actúa al mismo ritmo que los segundos. El teléfono del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, está encendido las 24 horas. Y más en estos tiempos. "Habla directo con todos los gremialistas", dicen desde la cartera laboral.

En ese marco, una nueva reunión del consejo directivo se llevará a cabo este mediodía en la sede de la CGT. Los mismos dirigentes gremiales estiman que será rápida, ya que sólo se informará "cómo están las negociaciones" con el Poder Ejecutivo, que se seguirán afinando este jueves, cuando nuevamente se reúnan las partes en Alem.

El miércoles lo dijo el jefe de gabinete Marcos Peña: "Vamos a llegar a muchos acuerdos de acá a fin de año". Esa confianza reina en el Ministerio de Trabajo. Mientras el borrador se sigue corrigiendo (de manera mínima) y las reuniones entre Triaca, empresarios y cegetistas continúan llevándose a cabo, desde Cambiemos creen que "la reforma ingresará por alguna de las cámaras en las próximas semanas".

El objetivo es que el proyecto se trate antes del 10 de diciembre, cuando empieza el mandato de los diputados y senadores electos en los recientes comicios.

Marcos Peña, quien realizó una recorrida por Tecnópolis, añadió que "la aspiración del gobierno es trabajar mancomunadamente junto a todos los sectores para alcanzar esa meta", cuyo objetivo es "construir una economía sana y un país integrado y conectado con el mundo".

En esa línea, fuentes cercanas a Triaca le confirmaron a Crónica que "Jorge habla con las partes todos los días. Tanto con la CGT como con las empresas. Y de ambos lados le reclaman". En ese sentido, el funcionario mantendrá hoy una reunión con la CAME.

Por su parte, la Confederación General del Trabajo se reúne este jueves al mediodía. En el consejo directivo se discutirán los puntos de la reforma laboral que le reclamarán al gobierno, con el cual se espera que mantengan un nuevo encuentro el viernes. El mismo sería llevado a cabo en el edificio de Alem al 650. "Ya nos reunimos muchas más veces de las que salieron a la luz", reconocen desde Azopardo.

La mayor diferencia que hay entre ambas partes es el cambio en el cálculo para las indemnizaciones, el banco de horas y el concepto de "trabajo" que introduciría la reforma laboral. En pocas palabras, se eliminaría la idea de trabajo como relación asimétrica de poder que requiere ser vigilada por el Estado en protección de los derechos de los más débiles.

"Después, está aprobada en un 90%. Y hay puntos como el blanqueo que surgió de ellos", cuentan desde la cartera laboral. Y eso lo confirmó Andrés Rodríguez, titular de UPCN, cuando declaró a Télam Radio: "Hay algunos temas en los que podemos estar cerca de llegar a acuerdos (con el gobierno), como el blanqueo laboral, y hay otros que tal vez, en la recta final, veremos hasta dónde podemos consensuar".

Ante este panorama, la división gremial se intensifica aún más. Un nuevo capítulo fueron las palabras de Pablo Moyano, quien desde Italia desmintió un acuerdo entre el gobierno y la CGT para aprobar el proyecto. El líder de Camioneros, en un breve diálogo que mantuvo con el papa Francisco, le dijo: "Vamos a luchar contra la reforma laboral".