La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) hizo este viernes "un nuevo llamado al diálogo" en el país y advirtió sobre "una creciente violencia política", al tiempo que señaló "las muchas urgencias y angustias de nuestros hermanos más frágiles, especialmente los jubilados".

"Como pastores deseamos hacer un nuevo llamado al diálogo. Para responder a las muchas urgencias y angustias de nuestros hermanos más frágiles, especialmente los jubilados, y para construir una sociedad justa y equitativa, no existen dos caminos, el diálogo o la violencia, solamente hay uno, el diálogo", advirtió el Episcopado, que preside el obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea.

A través de un comunicado, los obispos expresaron que "en estos días, las familias argentinas han sido conmovidas por una creciente violencia política, que no sólo se ha registrado en las calles, sino que ha llegado incluso al interior del Congreso impidiendo su normal funcionamiento".

Por eso, formularon "un nuevo llamado al diálogo", al tiempo que señalaron que "únicamente a través del respeto por las instituciones democráticas, que garantizan un diálogo al servicio del bien común, será posible superar las dificultades que agobian a nuestro pueblo".

"Exhortamos a todos a multiplicar los esfuerzos necesarios para poder celebrar estas próximas fiestas de Navidad en paz, e invocamos la protección de María Santísima, Nuestra Señora de Luján, sobre cada uno de los argentinos", subrayaron.

El comunicado, si bien estuvo centrado en los incidentes, no deja de recalcar la inquietud eclesial respecto de los jubilados. Se trata de una posición que trasciende lo anecdótico, apuntando a la identificación de la Iglesia con las aspiraciones populares a la justicia social.

En ese contexto, esta semana la Pastoral Social de Córdoba envió una carta a cada uno de los diputados nacionales por esa provincia, pidiéndoles que no voten el proyecto de reforma jubilatoria impulsado por el gobierno de Cambiemos.

La Pastoral Social le pidió a cada legislador que "tenga a bien procurar iniciativas que garanticen el pleno acceso de los jubilados a los medicamentos y demás bienes necesarios para una vida digna".

El texto finaliza subrayando que el compendio de la Doctrina Social de la Iglesia reconoce que la pensión digna es "uno de los derechos de los trabajadores".