Los empresarios frigoríficos prometieron que “en los próximos meses” no aumentaría el precio de la carne. Así lo aseguró el titular de la Cámara de la Industria de Carnes (CICCRA), Miguel Schiariti, quien ponderó que los valores “no van a aumentar en los próximos meses”, tras indicar que “hay un aumento de oferta muy importante que ha generado que se pudieran aumentar las exportaciones” en un 60%.

El anuncio de los empresarios llegó luego de un nuevo encuentro de la Mesa de la Carne, donde funcionarios y dirigentes del sector analizan las variables de la industria. Allí se anunció el primer envío de exportaciones con destino a Japón, y se discutió cómo aprovechar la apertura parcial del mercado chino para nuestro país.

Si bien los valores no van a subir, el empresario anunció que por las leyes del mercado deberían haber bajado en nuestro país producto de esa sobreoferta. “Las exportaciones evitaron que el precio de la carne cayera, porque si no el precio de carne y el novillo habría caído, lo cual no habría sido una buena noticia, a pesar de que el público se contentara”.

De hecho, las enormes diferencias entre la producción para el mercado local y aquello que se exporta fueron uno de los ejes de la discusión que se planteó al gobierno nacional. La fuerte devaluación del 50% en lo que va del año impactó doblemente en ese juego: para quienes exportan, la ganancia es menor; pero para aquellos que venden su producción en Argentina, la suba se reflejó en mayores costos de los insumos, pero sin poder modificar los valores.

Pese a eso, desde el Ejecutivo se puso el foco sobre la implementación del Remito Cárnico Electrónico (REC) que buscará llevar adelante la AFIP a partir del 1° de septiembre próximo.

Al respecto, Schiariti afirmó sobre dicha medida que “no es un buen momento para aplicarla”, a pesar de que “el Estado insiste”, y sostuvo que “si no se blanquea al carnicero, es de difícil aplicación”.
 

Bajar la persiana

Mientras desde la Casa Rosada se realizaba ese anuncio, la provincia de Buenos Aires informaba públicamente que se habían cerrado 300 comercios por la falta de formalidad en la comercialización. Se detectaron faltas tanto en el registro de los empleados como en la ausencia de facturación de las ventas.

Pese a eso, se informó que la mayoría de los establecimientos regularizaron su situación a los pocos días y retomaron su actividad en forma normal. La mayor cantidad de cierres abarcó locales ubicados en La Plata (54), La Matanza (39), Quilmes (39), Lanús (20), Moreno (18), Florencio Varela (17) y Morón (16).