Los principales referentes de Cambiemos que encabezan la resistencia al proyecto de despenalización del aborto, mantuvieron una reunión a puertas cerradas para delinear la estrategia de cara al debate en comisiones.

La vicepresidenta Gabriela Michetti, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo y otros dos militantes de la cruzada contra el aborto como Esteban Bullrich y Silvia Elías de Pérez, reconocieron que en un escenario de paridad de votos similar al que se presentó en la Cámara de Diputados, las chances de que se ratifique en el Senado la media sanción son considerables.

El borrador inicial de las principales espadas legislativas de la negativa a la Ley, propone reducir las penas para la mujer que aborta y para el profesional de la salud interviniente, en lugar de suprimir las penas como establece el proyecto aprobado en Diputados.  

Sin embargo, aceptarían dejar en pie el Título III vinculado a las políticas de salud sexual y reproductiva, y educación sexual integral. De ratificarse esta estrategia defensiva, sería un volantazo inesperado por parte de un sector que se mostraba hasta hace días inamovible en su postura.

El diagnóstico es que el clima del debate en la sociedad respecto al aborto hace inevitable jugar en el terreno del adversario, con algunas concesiones que permitan seducir a los senadores indecisos y así salvar lo que consideran el “derecho a  la vida del niño por nacer”.

Si el proyecto de aborto legal fuera aprobado con cambios en  el Senado, debería volver a Diputados para su revisión y sanción definitiva. Allí los diputados a favor del aborto podrían insistir con la media sanción, pero con perspectivas muy improbables, ya que requerirían de una mayoría calificada de dos tercios.