Federico Sturzenegger, realizó este jueves un balance de dos años de su gestión remarcando en diez "reflexiones" los aspectos más relevantes de la administración de la política monetaria y afirmó, en primer término, que "la inflación está bajando sin apelar a falsos atajos" pero también proyectó que "las expectativas para el año que viene son las más bajas desde 2009". 

"La inflación en Argentina está bajando sin apelar a los falsos atajos del pasado: sin recurrir al atraso de tarifas, con tipo de cambio y precios libres. El proceso de desinflación está muy consolidado. La variación interanual de la inflación núcleo viene cediendo mes tras mes desde que comenzamos con el régimen de metas", afirmó Sturzenegger durante un encuentro de fin de año con la prensa.

"Hoy la (evolución) interanual de la inflación núcleo es de 21,2%. Pero lo más importante es que esto se está logrando sin atrasar tarifas (en todo caso, lo contrario) y con precios y tipo de cambio libres", destacó.

"Si miramos a qué velocidad se viene moviendo la inflación núcleo, vemos que la mejora es aún más notoria. El promedio móvil de la inflación núcleo de los últimos tres meses avanza a una tasa anualizada de 18,4%. Es el número más bajo desde que contamos con datos de núcleo de CABA para hacer la comparación, esto es, desde septiembre de 2012, y es muy inferior a los que se vivieron durante el gobierno anterior", reseñó el titular del BCRA.

Aclaró que "los datos de diciembre, al menos a hoy, confirman esta tendencia" y destacó que la Fundación FIEL "acaba de publicar el aumento de la Canasta Básica Alimentaria en los últimos 12 meses en 17,9%".

"Dada la importancia de esta canasta para las familias más vulnerables, es una gran alegría haber logrado una desinflación tan pronunciada en esos bienes",
resaltó Sturzenegger.

Luego expresó que "las expectativas de inflación para el año que viene son las más bajas desde 2009. Las expectativas de inflación -agregó- están sólidamente ancladas".

Admitió que "es cierto que no se ubican dentro de nuestras metas de 10 ¥ 2% para el año que viene y 5 ¥ 1,5% para 2019, pero en los últimos 14 meses, con todos sus logros y reveses, mientras la inflación bajaba de 40% a 22%, las expectativas de inflación para 2018 se han movido tan sólo 2,5 puntos porcentuales (2,3 para 2019), de los cuales casi 1 punto está explicado, según puede desprenderse del propio relevamiento de expectativas, por aumentos mayores a los esperados en tarifas, ya que el proceso de corrección de tarifas terminará en 2018, cuando antes se pensaba que se extendería a 2019".

"Las expectativas de inflación para el año que viene son las más bajas desde 2008-2009 y las del año subsiguiente orillan un dígito. Esto representa un capital muy valioso en términos de estabilidad que se ha acumulado en los últimos dos años",
consideró Sturzenegger.

El titular del BCRA calificó como "formidable la expansión del crédito en Argentina. El anclaje de expectativas, la baja en la inflación, el uso de pases como instrumento monetario que ha dado estabilidad al costo del dinero, sumado a las muchísimas reformas micro en el sector financiero y la implementación de la UVA (en base al modelo chileno de las UF), han generado una impresionante expansión del crédito en Argentina". 

Consideró también que "el nivel de las tasas de interés de corto plazo, que justamente lograron este anclaje de expectativas y la reducción de la inflación, ha sido, paradojalmente para muchos, esencial para el crecimiento del crédito que estamos viendo".

En este punto detalló que "noviembre cerró con los hipotecarios creciendo 91%" en la comparación interanual y que los créditos prendarios se incrementaron 70%, los préstamos personales tuvieron un desarrollo 59% mayor al período de referencia mientras que el financiamiento corporativo creció 51%.

"La desinflación acompaña al crecimiento", enfatizó y analizó que "este aumento del crédito a su vez ha acompañado un sólido crecimiento de la economía, que lleva ya seis trimestres en alza, y a un ritmo del 4% anualizado hace más de un año".

"La política monetaria logró esta desinflación", afirmó Sturzenegger, y explicó que "todo este proceso se ha producido gracias a una política monetaria que durante 2017 fue aumentando su sesgo restrictivo. Ver entonces que la inflación núcleo quebró los valores que había sostenido por un año es una enorme satisfacción para el BCRA, aunque por supuesto siempre está presente la ansiedad por lograr resultados más rápidos", detalló.

Fuente: Télam