Por Luciano Bugner 
@lucianobugner 

Mientras la palabra diálogo parece desvanecerse, los docentes bonaerenses se mantienen en pie de guerra. Los gremios que conforman el Frente de Unidad empiezan este jueves con asambleas en las escuelas, paso previo a una medida de fuerza más contundente. "Tenemos mandato de paro", dicen desde los pasillos. Del otro lado, los funcionarios aguardan en silencio y afinan el lápiz para una oferta superadora.

Los conflictos en el mundo de la educación se repiten provincia a provincia. A modo de ejemplo, en Santa Cruz hoy no habrá clases en rechazo a la oferta salarial realizada por el gobierno de Alicia Kirchner y a la resolución que otorga puntaje por asistencia. En Salta, ayer marcharon docentes del sector de Autoconvocados -en el marco del plan de lucha iniciado la semana pasada- ante diferencias con el gobierno provincial por el aumento salarial.

En Santa Fe completaron una huelga de 48 horas y volverán a reunirse el lunes. Buenos Aires no es ajeno a ese panorama. Los docentes bonaerenses -que empezaron el ciclo lectivo con un paro de 72 horas- esperan el llamado de Gobernación. "Dijeron de dialogar con chicos en clases, pero se borraron", aseguraron ante Crónica desde Udocba, sindicato que forma parte del Frente de Unidad Docente. Por eso el murmullo empieza a reflotar en el mundo sindical.

El pasado lunes, fue Miguel Díaz -titular de Udocba- quien disparó que "la gobernadora se equivocó de punta a punta con nosotros". En diálogo con Canal 26, señaló que "la provincia no está quebrada. Para Vidal no es prioridad educación, como tampoco lo es la salud ni la seguridad. Lo única que les importa es la imagen".

Desde el gremio advirtieron a los funcionarios: la espera vence mañana. "Si no nos convocan antes, tenemos mandato de paro", sentenciaron. Suteba -con más de 100.000 afiliados en el territorio- realizará este jueves y viernes asambleas por escuelas. "Por salarios dignos y escuelas seguras. La lucha continúa", apuntaron desde la agrupación liderada por Roberto Baradel.

Desde la Federación de Educadores Bonaerenses expresaron: "Hablemos de lo que nos pasa. Decidamos cómo seguimos", fue el mensaje de la FEB en su cuenta de Twitter. "Nosotros estamos en permanente asambleas con los delegados de los distintos distritos", subrayaron desde UDA Provincia, comandado por Edith Contreras.

La última oferta fue de un incremento por inflación para el 2019, lo cual fue visto con sumo optimismo. En cuanto a la pérdida del poder adquisitivo del año pasado, el Ejecutivo provincial ofreció un 5% a cobrar en enero, rechazado de manera unánime. Puertas adentro, los maestros confían en que el equipo de María Eugenia Vidal "aumentará unos puntitos" en el próximo encuentro aún sin fecha.

"Mientras el diálogo esté abierto no pueden llamar a paros, porque estas medidas de fuerza van en contra de la educación", se quejó días antes el director general de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Sánchez Zinny. En esas palabras descansan los deseos de los sindicatos.

Tras el último encuentro, fue Marcelo Villegas (ministro de Trabajo) quien confirmó que "hicimos todo el esfuerzo posible", dejando entrever la posibilidad de no ir más allá del 5% por el recupero al 2018. Sánchez Zinny, en coincidencia, dijo que "nos gustaría pagar todo lo que podamos pagar. Ese es el debate. Creo que hay que destinar todo el presupuesto posible en educación, siguiendo con el diálogo con los gremios para que no termine en un paro".

A pesar de las pálidas que florecen desde Gobernación, la confianza en el mundo sindical está. ¿El justificativo? El año electoral. Creen en no llevar el conflicto más allá del receso invernal, lo cual en la actualidad parece un imposible.