El presidente Mauricio Macri, junto a la primera dama, Juliana Awada, recibió en la noche de este viernes, en la residencia de  Olivos a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.

De la cena, también participaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular del Banco Central, Luis Caputo.

En la víspera de la cumbre del G20, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, llegó al país para cumplir con una serie de reuniones con Mauricio Macri y ministros del gabinete económico y para participar del encuentro internacional.

También, y en especial, para empezar a controlar de cerca las cuentas del país tras el acuerdo firmado con el gobierno. En sus primeras horas en territorio nacional, previo a la cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del G20 que preside Argentina y que se realizará este fin de semana en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Buenos Aires, en Recoleta, Lagarde mantuvo varias reuniones hasta que, llegada la noche, fue recibida por el presidente en la residencia de Olivos, donde compartieron la cena que incluyó truchas con vegetales.

Como dijimos, de la comida también participó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, entre otros funcionarios. En tanto, no bien llegó a la Quinta, se entrevistó con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a la que la jefa jefa del FMI calificó como “muy productiva”.

“Reiteré el apoyo del Fondo al plan de reformas de las autoridades argentinas”, agregó. Mientras, desde el entorno del ministro revelaron que “hubo apoyo y elogio al sobrecumplimiento de las metas fiscales de esta semana y las proyecciones para lo que viene”.

El primer encuentro
La reunión inicial que mantuvo Lagarde en Argentina fue con Caputo, tras el cual, la líder del Fondo aseguró que fue un “placer”.

“Espero con ansias continuar nuestro diálogo con el Banco Central bajo su liderazgo”, escribió en su cuenta de Twitter. En tanto, ya en la Quinta de Olivos, se entrevistó con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Durante estas reuniones, recibió información directa, sin intermediarios, sobre las medidas tomadas para bajar el déficit fiscal, frenar la disparada del dólar y reducir los vencimientos de Lebac, así como el control de la inflación, todos temas en los que el Ejecutivo se comprometió a avanzar como parte del arreglo para recibir 50.000 millones de dólares.

No se van más
Con el acuerdo firmado por el gobierno, a los miembros del FMI se los hará sentir como en su casa. Es que el Fondo tiene previsto abrir sus propias oficinas en Buenos Aires para alojar a su personal. La iniciativa podría ponerse en marcha en agosto, con la llegada de la primera delegación de técnicos que viajará desde Washington para supervisar el cumplimiento de las medidas de ajuste, condición para seguir con los desembolsos, tras el inicial, de 15.000 millones de dólares.

Lagarde junto a Macri y su equipo en la quinta de Olivos. (Presidencia de la Nación)
Parte de la noche compartida entre la directora del FMI y el presidente de Argentina. (Presidencia de la Nación)