El ex presidente Mauricio Macri y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta protagonizan por estas horas en el sur del país una de las cumbres políticas más relevantes para el futuro de la oposición.

Ambos referentes del PRO confluyeron en el exclusivo country club Cumelén, ubicado en Villa La Angostura.

Los tiempos rumbo a las candidaturas del 2023 se aceleraron con el comienzo del año, y todos los posibles presidenciables ya comenzaron a delinear sus estructuras y alianzas.

Larreta ya tiene claro que será candidato. La semana pasada conformó parte del equipo que trabajará para él para captar voluntades. Allí están Diego Santilli, Jorge Macri y posiblemente se sume Emilio Monzó.

Son los nombres a los que el alcalde porteño confió su armado territorial en todo el país, en un trabajo que ya comenzó y que se irá incrementando a lo largo de las semanas.

Por el lado de Mauricio Macri, todavía no se sabe si querrá ser candidato e ir por lo que él mismo llama "segundo tiempo" en términos futboleros. Todo indica que Macri no encarnará la postulación presidencial, aunque esto no quiere decir que no vaya a ser parte de la discusión. De momento, Macri bendijo el lanzamiento que hará en las próximas horas Patricia Bullrich, quien estará en la costa atlántica y en el interior de la provincia de Buenos Aires dando sus primeros pasos en su intento de postularse como candidata presidencial.

Bullrich encara la línea dura del PRO más cercana a Macri y muy intransigente en relación con el gobierno nacional, mientras que Larreta se muestra a sí mismo como una "paloma", evita confrontaciones con el kirchnerismo y tiene el plan de ampliar Cambiemos para incluir a más peronistas.

Los sí y los no

 

Macri y Larreta seguramente hablarán de la postura que mantendrá la oposición en torno al acuerdo con el FMI que tarde o temprano el gobierno de Alberto Fernández presentará para su aprobación en el Parlamento.

Aquí habrá acuerdos. En Cambiemos hay consenso en aprobar un entendimiento "razonable" con el Fondo y no poner piedras en el camino, sobre todo luego de que el propio Gerardo Morales recordara que la deuda fue tomada por la gestión de Macri.

En cuanto a las diferencias, los estilos y posturas de Macri y Larreta son bien diferentes, y por ello el ex presidente apoya en las sombras la candidatura de Bullrich.

El objetivo de Macri es que las postulaciones presidenciales se definan en unas PASO, y si, tal como marcan hoy las encuestas, Larreta se impone, tratar de que al menos se vea obligado a incorporar a muchos referentes del equipo de Bullrich, o sea del propio Macri, en sus propias filas.

Más allá de los nombres, Cambiemos -y el PRO en particular- presentará a la sociedad dos propuestas: la que pueden encarar Bullrich y Macri con una reivindicación de lo hecho entre 2015 y 2019 y la que encarará Larreta con una postura más de centro y con la ampliación a otros sectores políticos.

Tal como lo dijo en varios reportajes, Larreta piensa que la Argentina podrá superar sus problemas sólo con el consenso del 70% de la clase dirigente.

Un misterio en este ajedrez político, por último, es el rol que tendrá María Eugenia Vidal, quien también tiene ambiciones presidenciales, pero que quedaron golpeadas por el reciente escándalo conocido como "la Gestapo antisindical", en relación con reuniones donde funcionarios de su gobierno discutían el armado de causas judiciales a sindicalistas junto con agentes de inteligencia.