Por Luis Autalán 
@luisautalan

Hugo Moyano no está solo. Y el consejo directivo de la CGT reunido el miércoles lo demostró. Los 27 presentes (de 35 en total) apoyaron la movilización que Camioneros encabezará el 22 de febrero. Sin embargo, en Azopardo no termina de convencer la falta de apoyo de los "gordos" e "independientes", quienes siguen apostando por el diálogo con el gobierno.

Jorge Triaca regresó a sus funciones con un objetivo: dividir a la central obrera. ¿Cómo? Manteniendo reuniones con quienes evitan las posturas radicales que encabezan, por estos días, Hugo Moyano con Luis Barrionuevo. Tal es así que en la noche del martes, el ministro de Trabajo y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, fueron invitados a la sede de Sanidad, donde se reunieron con sus titulares, Héctor Daer y Carlos West Ocampo, Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN) y Roberto Fernández (UTA).

Un dato que no parece nada casual: ninguno de estos gremialistas mencionados participó del consejo directivo de la CGT. Asimismo, este jueves visitó la sede de la cartera laboral el triunviro Juan Carlos Schmid, quien fue en representación de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval para acordar "mesas de trabajo" por fuentes laborales.

Se esperaba que Triaca encabezara el encuentro, pero no. El Ministerio de Trabajo decidió enviar en representación a funcionarios de menor talla. Tampoco es casualidad que Schmid, quien apoya la marcha de Camioneros y pide unir al movimiento obrero contra las políticas de Mauricio Macri, no tenga la foto con el titular de Trabajo.

En ese marco, "gordos" e "independientes" consideran que hay más que un "error estratégico" en movilizar el 22 de febrero. No los tranquiliza pensar que podrían haberse "sacado un peso de encima" -como destacó uno de ellos- frente a la vara disciplinadora del gobierno para con los sindicatos, sino que están en orfandad política ante dos años más de gobierno de Cambiemos y la posibilidad de extensión a otro período.

"Hubo una convocatoria que lidera Moyano (Hugo y Pablo) respecto de problemas concretos de ese gremio, el cual ni siquiera se adhirió al paro definido ante la definición de la reforma previsional", reseñaron dos fuentes de los sectores que tomaron distancia rumbo a una fractura de Azopardo -pese a que ellos tampoco se sumaron en aquella ocasión-.

Ambos sectores mencionados rescatan que su actitud tiene tres patas fundamentales: preservar las organizaciones, las obras sociales y los convenios colectivos. "Todo esto comienza con episodios como el rechazo al bono de $9.000 para los camioneros", remarcó otra fuente del sector, y precisó además que la cuestión de los 7.000 puestos de trabajo que aglutina OCA también forman parte de la rotura de lanzas de Hugo y Pablo Moyano con la Casa Rosada.

En trazos generales, lo que esos sectores clásicos en tender diálogo con el oficialismo consideran es que antes que disparar medidas de fuerza o movilizaciones, "aunque suene antipático", hay que considerar qué se puede rescatar.