"Soy muy mal hablada. Tengo un carácter muy fuerte, como ya sabrás. Antes me enojaba mucho, ahora mejoré". Así empezó a definirse Cristina Fernández de Kirchner en la entrevista exclusiva que tuvo con Chiche Gelblung en la pantalla de Crónica TV.

El encuentro duró casi dos horas, y fue un auténtico reportaje, que combinó momentos de intimidad y risas a carcajadas, otros de emoción y unos cuantos cruces picantes. La candidata a senadora nacional mostró una faceta desconocida por la mayoría, en un nuevo paso en la apertura que lleva adelante hacia la sociedad desde que inició esta nueva campaña electoral.

“Me divertí mucho. No fue como la mayoría de las entrevistas, que los periodistas tienen cara de orto”, cerraría la propia ex mandataria. El repaso con Gelblung fue desde las intimidades de su vida privada hasta los debates políticos más calientes.

Hubo definiciones de peso sobre la tragedia de Once -en medio del juicio oral y pública contra su ex ministro Julio De Vido- el peronismo, el aborto, la reforma de los secundarios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el gobierno nacional, entre otros.

Poco antes de las doce del mediodía, Cristina llegó a los nuevos estudios de Crónica TV, donde fue recibida por las autoridades del grupo: Alejandro Olmos, Director General del Grupo Crónica; Marcelo Carbone, Vicepresidente del Grupo Crónica; y Hugo Ferrer, Director General de Medios.

Para Cristina, su candidatura fue una decisión impulsada desde los dirigentes bonaerenses, y no personal: "Me presento como candidata por deber. Nunca hice en política lo que quería, sino lo que tenía que hacer. Esta vez fue una decisión colectiva. Yo soy la dirigente que mejor medía para el peronismo en la provincia de Buenos Aires, y se están viviendo momentos muy difíciles", sostuvo.

Luego agregaría que "mi deber está ahí. Un senador tiene representación, y muchos sienten, con las cosas que están pasando, que no tienen una voz que los represente. No porque falten dirigentes, sino que hay ciertas personas que podemos dar mayor canal a esas necesidades".

Pese a eso, aclaró que “no es mi deseo ser candidata a presidenta en 2019”. Despidos y preocupación Cristina Kirchner relató el encuentro que mantuvo el pasado miércoles con trabajadores que fueron despedidos de dos empresas de Esteban Echeverría: los casos de Cresta Roja y Adidas.

Sobre la de calzado, recordó que había sido inaugurada durante su presidencia, y añadió: “Me regalaron unos pares especiales, con la bandera argentina. Y Fernando Gray, el intendente, me contó que ese día habían echado a cincuenta más. La semana pasada habían sido 112 trabajadores”.

En ese sentido, fustigó la “tendencia antiindustrial” del gobierno nacional. "Ellos sostienen que la industria nacional tiene demasiados privilegios y que no es competitiva. Lo dicen los propios empresarios pymes, que esa es la visión del gobierno. Pero además, se ven los despidos por goteo. El otro día también echaron a 140 personas en La Tablada. Los comercios van cerrando. Hay gente durmiendo en la calle como hace tiempo que no se veía”.

Peronismo y poder

En otro tramo del reportaje, la ex mandataria se refirió al reparto institucional del poder. “Ser presidente es una parte de eso. Frente a los poderes de la economía, globales, del mundo, de los medios hegemónicos, un presidente... no es que sea débil, pero hay muchos poderes que no se ven. Lo más poderoso es lo que no se ve casi nunca”.

“Yo no les tuve miedo, y tuve políticas que no les gustaron, y eso también tuvo un costo”, agregó, para luego comparar su presidencia con la de Raúl Alfonsín: “Él asumió con un país que todavía tenía amenazas militares. Yo tenía que tener más cuidado en la Rosada que en Olivos, sinceramente”.

Además, se refirió a su relación con el peronismo. Días atrás, había renegado del kirchnerismo como partido propio, destacando que siempre fue integrante del PJ. Ante la repregunta de Gelblung, que recordó una de sus frases desde la presidencia (“nadie me va a correr con la marchita”), la ex mandataria aclaró que “siempre tuve excelente relación con el peronismo. Siempre fui peronista y me sentí peronista. Es más, las discusiones que teníamos en la década del ‘90, en el Parlamento eran porque yo sostenía que eso no era peronismo”.

“¿Por qué no fuiste con el peronismo ahora?”, consultó Chiche. “Perdón, los peronistas estamos todos en Unidad Ciudadana. Si hay algo que siempre dijo el peronismo es que el partido es sólo un instrumento electoral”, retrucó.

Profundizando esa línea argumentativa, recordó su enfrentamiento en las urnas con Chiche Duhalde, también en territorio bonaerense, en el 2005. “Esta situación que vivimos ahora con Unidad Ciudadana no es nueva, ni es inédita. Es más, en 2003 Néstor (Kirchner) fue una de las tres fórmulas que se presentaron a esa elección: estaban también Menem y Rodríguez Saá, autorizados por el propio congreso del Partido Justicialista”.

"Alica. Alicate”

Refiriéndose al devenir electoral de la provincia de Buenos Aires, Cristina contó lo que consideró una injusticia: Néstor Kirchner jamás ganó una elección nacional. Llegó a la presidencia tras salir segundo y sin balotaje.

En 2009, cuando se presentó encabezando la nómina de aspirantes a diputados, resultó derrotado por Francisco de Narváez. "Perdió con Alica, Alicate. Nadie puede dudar del resultado de su gobierno. Y sin embargo, cuando fue candidato contra un dirigente que hoy nadie sabe dónde está, pese a estar con Massa y Scioli, les ganó Alica, Alicate. Eso es también el poder de los medios".

La muerte de Kirchner Uno de los momentos más duros de la entrevista fue cuando hizo referencia a la muerte de Néstor Kirchner en 2010. “No lloré en público, sólo en privado, porque a él no le hubiera gustado”, explicó.

Luego hizo referencia a la imagen de dureza que transmitió en su segunda presidencia: “Me han hecho mucha fama de mala. Yo también tenía que hacerme la fuerte. Sentí que se me iban a venir encima, propios y ajenos. Me hice un cuadro de situación de que tenía que ser fuerte. Y eso creó un estereotipo”.

La polémica del aborto

Otro de los temas que impactó en la opinión pública fueron sus nuevas referencias al debate sobre el aborto. “Néstor estaba de acuerdo. Mi hija y mi hijo también. Yo no. Sé que es un tema de salud. Ojo, no obturo el debate”.

Causas a sus hijos

Al referirse a su vida familiar y el vínculo que mantiene con sus hijos y nietos, Cristina Kirchner cuestionó duramente los procesamientos e investigaciones contra sus hijos, y apuntó directamente a la Justicia. “A ellos los persiguen para llegar a mí”, aseveró.

Ambos están procesados en la causa Los Sauces, donde la acusación contra toda la familia fue organizada en torno de la figura de “asociación ilícita”. El argumento de los fiscales es que desde la gobernación de Santa Cruz, Néstor y Cristina Kirchner, además de sus hijos Máximo y Florencia, habrían organizado un esquema para llegar al poder nacional, repartir el dinero de la obra pública y blanquear los retornos percibidos por favorecer a empresarios amigos como Lázaro Báez en sus hoteles.

“Mis hijos están perseguidos por ser sucesores de su padre. Mi hija (Florencia) cuando llegó a Olivos tenía doce años, y en la primera argumentación aparecía formando parte de la asociación ilícita”.

Luego, la ex mandataria apuntaría directamente a la familia presidencial: “Macri fue sobreseído en Panama Papers. Dijo que tenía 22 años cuando se formó esa sociedad y él no lo sabía. O sea que el presidente, con 22 años, podía no saber que formaba parte de una sociedad anónima, y mi hija con 12 ya formaba una asociación ilícita”, disparó.