Por Francisco Martirena Auber 
@martirena74 

Entre el lunes y el viernes, el Mercosur y la Unión Europea (UE) volverán al ruedo de las negociaciones con el objetivo de avanzar en diferentes capítulos para anunciar un Tratado de Libre Comercio este año. Fuentes gubernamentales y empresariales confirmaron a Crónica que la cita tendrá algunos ejes de cierta tensión en las discusiones.

Ellos son: la compleja discusión sobre el ingreso de carne vacuna, arroz y etanol al continente europeo; el debate en torno al aumento de las importaciones de vehículos y autopartes de la UE en el Mercosur; y una de las "líneas rojas" planteadas por el bloque sudamericano, como lo es el capítulo de las patentes científicas, ya sea medicinales, de bienes culturales, etcétera.

En el caso de las denominaciones de origen o indicaciones geográficas, habría un principio de acuerdo en al menos 300 de 357 productos. Las opiniones son divergentes sobre las probabilidades que arroja esta cumbre. Algunas fuentes del Mercosur creen que se destrabarán buena parte de los obstáculos o las diferencias existentes; y otras calculan que será un encuentro más bien de carácter técnico sin logros importantes para exhibir.

De todos modos, en este marco de incertidumbre y en especial en el sector industrial del Mercosur, se prepara la visita a Bruselas de referentes de diversas cámaras de fabricantes de manufacturas, como Adefa (autos); AFAC (autopartistas); Anfavea (fabricantes de vehículos de Brasil) y Sindipecas (piezas). La semana pasada, en la Cámara de Diputados, sectores gremiales empresariales y de trabajadores, así como movimientos sociales e instituciones académicas, exigieron al gobierno la suspensión de las negociaciones, por los riesgos y amenazas para la producción y el trabajo nacional.