El gobierno de la Ciudad prepara un proyecto para enviar a la Legislatura que prevé realizar cambios en las normativas de los edificios con el fin de reducir las expensas entre un 10% y un 20%.

Uno de los puntos de esta iniciativa establece que ya no será obligatorio construir una vivienda para los encargados.

Con el nuevo plan se busca eliminar ese requisito del Código de Edificación, para que los vecinos no tengan que pagarles los servicios a los encargados.

En pleno enfrentamiento con el titular del sindicato, la quita de beneficios alentará el conflicto con el gremio de los porteros. La iniciativa contempla además otras medidas que despertarán polémica: se reducirán los controles de seguridad para ascensores, al tiempo que habrá menos obligaciones para efectuar tareas de limpieza en tanques de agua y cisternas, y calderas.

En el mismo sentido se modificarán los requisitos de desinsectación y desratización, llevando a realizar una inspección que derivará en un operativo solamente si el informe da negativo.