Por Luciano Bugner
@lucianobugner

No hace falta desempolvar libros de historia antigua para trazar un paralelismo con la actualidad, porque “en parte esto nos lleva a los ‘70”, reflexionó Esteban Pontoriero (doctor en Historia), años en los cuales las Fuerzas Armadas tomaron el poder del país. El anuncio de Mauricio Macri tiene los antecedentes cercanos de México y Colombia, donde el uso de las FFAA para seguridad interior aumentó los casos de violaciones en materia de derechos humanos. “Los soldados se preparan para matar”, agregó el becario posdoctoral de Conicet.

En 1955, con el golpe de Estado que derrocó a Juan Domingo Perón, se dio inicio a la utilización de las Fuerzas Armadas en seguridad interna con fines represivos, proceso que culminó en 1983 con la vuelta de la democracia de la mano de Raúl Alfonsín. Este lunes, el Presidente anunció lo que significa un retroceso democrático para el país.

En ese lapso, “la seguridad fue incorporada al ámbito de la defensa. Esto implicó que la represión, una acción de seguridad, fuera asimilada a una operación de guerra, basada en el uso de las FF.AA.”, explicó Pontoriero ante “Crónica”.

En los años ‘70 existía, para el gobierno militar, un enemigo político interno, que era la llamada subversión, el comunismo. Después de la Guerra Fría y con la caída del Muro de Berlín se buscaron nuevas amenazas. Ahora se ataca al narcotráfico, al terrorismo o al conflicto social”, dice, entre comillas, Pontoriero, autor de la tesis “La seguridad interna como ´teatro de guerra´: estado de excepción y contrainsurgencia en Argentina (1955-1976)”.

En diálogo con este medio, el especialista detalló que “lo discursivo se parece al lenguaje castrense de la década del ‘70. Hoy, el Estado cataloga a la RAM como un enemigo interno a exterminar. Ahí tenés un cruce entre represión y guerra, entre seguridad y acción bélica”.

Es que las Fuerzas Armadas tienen como misión fundamental la defensa de la soberanía. “Los soldados se preparan para matar. No son policías”, añadió Pontoriero.

Si uno abandona la formación y si llegara a ser necesario la utilización para un conflicto externo, la preparación será ineficiente”, explicó Esteban Pontoriero, ejemplificando con lo sucedido en la Guerra de Malvinas, cuando “ese llamado enemigo interno quitó el eje para una preparación externa”.

Pero, lamentablemente, la historia parece quedar en el olvido. Y, sin ir más lejos, los casos de Colombia y México dejan en evidencia cómo “la introducción de las Fuerzas Armadas derivó en más violencia, muertes, desapariciones, interconexiones con el crimen organizado”. Es que, para Pontoriero, “muchos funcionarios públicos ignoran para qué se deben utilizar las Fuerzas Armadas. En muchos casos parece ser una opción puramente ideológica”.

En resumen, para el académico del Conicet, “el gobierno está convencido de que los conflictos internos derivados en gran medida de sus propias políticas tienen que ser abordados como amenazas a la seguridad del Estado”.