Luis Autalán
@LuisAutalan

Las paritarias como las casas tienen su techo y no es una obviedad. Acuerdos dispares marcan relevancia de sectores y sobre todo su presente económico, por ejemplo. El gobierno de Cambiemos no inventó esa arquitectura estratégica, pero apeló al hormigón para "sugerir" el 15%.

Y sin cláusula gatillo, porque a criterio de algunos funcionarios "no hará falta". Los sindicatos, desde la reunión cegetista de Mar del Plata o en otras oficinas de organizaciones que se abstuvieron de aceptar la invitación de Luis Barrionuevo, no le creen al Ejecutivo y la cuestión no es de fe. Sacan cuentas y consultan a sus economistas, ellos les recalcan además que el poder adquisitivo del salario padece una lluvia negra de ácido desde que Mauricio Macri inició su mandato.

Cómo procederán ante el techo del 15% también depende de su relación con el oficialismo, abarca mansedumbre expresa, conciencia de deterioro de sectores y rebeldía en proporción directa con prosperidad de la actividad, clásico registro para aceiteros, camioneros y bancarios.

La Asociación Bancaria de Palazzo, sin embargo, instalada en el mercado financiero de neta prosperidad, es blanco desde las cámaras empresarias de un destrato no sólo en la oferta salarial, sino con ahínco en el rol del también líder de la Corriente Federal.

Hay sindicatos que tienen con qué pelear un punto más, hay trabajadores que también son conscientes de que alguna ventaja paritaria no les garantiza una estructura sindical a la altura del escenario y otros jefes gremiales harán lo que puedan, incluso perder por poco.

No por el rango de "disciplina" que les aplica la Casa Rosada, herida -aunque lo menoscabe- con el episodio Jorge Triaca, sino en base al principio de "mantener puestos de trabajo" a costa de perder puntos en el acuerdo respectivo.

Algo más de aire le otorgó al arco sindical el caso del ministro de Trabajo, porque hasta ahora los problemas del Ejecutivo eran nada más que económicos y no de rango menor, el caso Triaca les abrió un flanco que demandará más que justificativos mediáticos para quedar al nivel de la vara que Cambiemos mismo se autoimpuso.