Dijeron haber visto a Casanello a través de una puerta de vidrio.

La Cámar. Federal porteña confirmó el procesamiento por falso testimonio agravado de un militante kirchnerista y un chofer al dar por probado que mintieron con relatos "inverosímiles" al declarar ante la Justicia bajo juramento de verdad haber visto al juez federal Sebastián Casanello dentro de la quinta presidencial de Olivos.

La decisión recayó sobre Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino, quienes en octubre 2016 se presentaron en los tribunales federales de Retiro y declararon como testigos haber visto a Casanello en la residencia presidencial entre septiembre y octubre de 2015, cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner, según el fallo de la sala I del Tribunal de Apelaciones.

Esta decisión dejó a ambos en condiciones de ser enviados a juicio oral por el juez que investigó el caso, Luis Rodríguez, aunque la Cámara también pidió profundizar la pesquisa para "develar la maniobra inspeccionada en toda su dimensión" y orquestada en momentos en que se debatía en los tribunales federales de Retiro un planteo de recusación a Casanello en la causa donde está detenido el empresario Lázaro Báez, impulsado por uno de sus hijos, Leandro, también procesado por el juez.

Uno de los principales argumentos de Leandro Báez y su defensa era precisamente el supuesto vínculo del juez del caso con la ex Presidenta, a quien Casanello negó "categóricamente" conocer, al denunciar a los testigos y afirmar que nunca estuvo en la residencia de Olivos.

"La evidencia documental y la prueba testimonial reunida en el legajo convergen en un escenario incompatible con la versión de los sucesos aportada por los apelantes", concluyeron los camaristas Jorge Ballestero y Leopoldo Bruglia en la resolución.

También, advirtieron que "la prueba colectada indica que la alegada visita del Dr Casanello a la Quinta de Olivos no fue registrada en los canales formales que tutelan el tránsito de personas en la Residencia Presidencial" y "tampoco fue percibida por alguno de los múltiples individuos que allí se desempeñaban, ya sea de manera permanente o transitoria".

Corizzo, militante kirchnerista, declaró haber sido convocado a la quinta presidencial por el diputado Wado De Pedro para mantener una reunión por temas de campaña y que fue llevado allí por el entonces chofer de la secretaria general de la Presidencia, Scozzino.

Corizzo dijo haber visto a Casanello sentado en un sillón dentro de la quinta, en un sector "antiguo" y el chofer declaró que lo vio parado a través de una puerta de vidrio en la Residencia, mientras esperaba el regreso de Corizzo.

"Importa destacar, en este sentido, que los dos lugares específicos en que los imputados situaron al doctor Casanello dentro de la Residencia tornan particularmente improbable que entre todo el personal político y de planta permanente que allí se desempeñaba, los dos acusados hayan sido los únicos que se percataron de su presencia", advirtieron los camaristas.

Para el Tribunal de Apelaciones, ambos dieron relatos "inverosímiles" y de hecho dieron por probado que ninguno de ellos "concurrió al complejo presidencial en la fecha declarada".

Wado de Pedro declaró no conocer a Corizzo ni haberlo convocado a reunión alguna y también rechazó tener una secretaria llamada "Ludmila", quien según dijo Corizzo fue quien se contactó con él para citarlo.

Además, en los libros de Olivos no figuran ingresos del juez del caso Báez, ni de los ahora procesados testigos, y tanto los empleados de la quinta como los custodios declararon no haber visto allí al magistrado, por lo cual, "la profusa prueba reunida en el expediente ha permitido determinar que el doctor Casanello no visitó la morada Presidencial y revelaron de manera unívoca que tampoco lo hicieron los falsos testigos", concluyo la Cámara.

Fuente: Télam