Hubo un importante despliegue de gendarmeria y policías. 

Después de que el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, le reprochara no haber ejecutado el allanamiento de la comunidad mapuche de Cushamen, que debió haberse concretado el 12 de este mes, ayer el juez federal de Esquel, Guido Otranto, se puso al frente de unos 300 efectivos de Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Prefectura Naval que ingresaron al predio buscando rastros de Santiago Maldonado.

El rastrillaje incluye el lecho del río Chubut, donde, según Otranto, Maldonado podría haberse ahogado intentando escapar de la Gendarmería tras el desalojo del piquete mapuche del 1º de agosto. Esa hipótesis fue rechazada por la familia del joven artesano, desaparecido en aquella fecha. Ayer, Otranto no permitió que el hermano del joven, Sergio Maldonado, ingresara al predio allanado, como tampoco pudo hacerlo la abogada de Facundo Jones, el jefe de Resistencia Ancestral Mapuche preso en Esquel a la espera de ser extraditado a Chile.

La permanencia del juez en el caso, habiendo sido recusado por la familia del artesano, ahora depende de la Cámara Federal de Chubut, que citó al hermano de Santiago para los próximos días. Ayer, en dialogo con la agencia Télam, Otranto se defendió de las críticas, tanto de Burzaco como de los Maldonado.

Respecto de la demora en ejecutar el allanamiento cuya orden fue firmada una semana atrás, el juez reiteró que en aquella ocasión desistió “por una cuestión numérica. Ellos eran más”. Sobre la recusación, volvió a sostener que “no hay motivo para que me aparte. Los argumentos que utilizaron no son conducentes”, dijo.

Una detenida

En el operativo de ayer, fue detenida Elizabeth Loncopan, integrante de la Pu Lof, por haber participado de un escrache al juez. La mujer, detenida en su casa, mientras era trasladada le dijo a los periodistas que su apresamiento fue “por orden del agente Gastón García, que me señala por ser la persona que increpó a Otranto” durante una manifestación de mapuches frente al juzgado de Esquel.

La mujer, detenida formalmente y acusada de “resistencia a la autoridad”, fue finalmente liberada pasadas las siete de la tarde.

Sin resultados

Del megaoperativo de ayer participaron tres helicópteros, drones y efectivos del Grupo Especial de Operativos Federales (GEOF) y del Grupo Especial 1 de Policía Federal, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y del grupo Albatros de Prefectura. También intervinieron buzos tácticos, unidades de Infantería, de Caballería, grupos de acampe con vehículos todoterreno y 16 canes entrenados en seguimiento de rastros cadavéricos y de personas. No hubo ningún resultado positivo.