El conflicto entre las provincias patagónicas y el gobierno nacional se acrecienta de cara al debate parlamentario por el Presupuesto 2019. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, afirmó este lunes que aspira a que desde la Casa Rosada no se insista con el recorte en asignaciones familiares para la región, medida que fue suspendida durante un mes.

"Aspiramos a que no se vuelva a insistir. La Patagonia es cara. Tenemos una diferencia del 20% en cualquier producto no producido en la zona respecto al resto del país", manifestó Weretilneck. "Nuestra logística, las distancias y sus costos, los regímenes salariales distintos por zonas desfavorables, hace que tengamos un nivel de vida más caro y eso tiene que ser compensado", añadió el funcionario.

La semana pasada el gobierno suspendió por 30 días el decreto que recortaba el monto de las asignaciones familiares a trabajadores de zonas diferenciales, y ahora evalúa los alcances de la medida, que actualmente está frenada y desató un fuerte rechazo de los mandatarios provinciales ya que eliminaba un régimen diferencial que alcanza a más de 100.000 chicos de provincias de la región patagónica y de diversas zonas del norte del país.

El decreto, que entraría en vigencia el primero de septiembre, también elevó el piso y bajó el techo de los salarios que debe tener un grupo familiar para cobrar asignaciones familiares. Este punto seguirá vigente y empezaría a regir desde el primero de setiembre. En paralelo, algunos gobernadores plantearon que las provincias negocien en bloque frente al gobierno nacional de cara al Presupuesto del próximo año.

Uno de los impulsores es Mariano Arcioni, gobernador de Chubut. Sin embargo, el funcionario de Río Negro se mostró en contra de esta posición y manifestó: "Creo que hay dos planos, uno individual porque son 24 realidades distintas y cada provincia tiene que negociar por si sola, y un segundo que es general que son las provincias con Nación. Creo que un bloque patagónico o cualquier otro no tiene asidero".

"No es lo mismo vivir a 300 kilómetros de la producción central del país como Córdoba, Buenos Aires, y Santa Fe, que vivir a 1.200 kilómetros. Así que esperamos que no se vuelva a insistir", puntualizó Weretilneck. El último viernes se reunieron en Bariloche intendentes y legisladores en representación de las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, La Pampa, Santa Cruz y Tierra del Fuego para analizar la situación, y los patagónicos se volverán a reunir el 31 de agosto en Comodoro Rivadavia.