Reforzarán la presencia policial en la casa Rosada y ministerios. 

"No vamos a permitir que nadie genere miedo. Los que cometan intimidaciones no quedarán impunes”, aclaró la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tras conocerse la noticia de que reforzarán la seguridad de los edificios gubernamentales y las cárceles de todo el país. Ayer detuvieron a un joven de 26 años por amenazar telefónicamente un año atrás al presidente Mauricio Macri.

El gobierno nacional, en conjunto con el bonaerense, decidieron reforzar la seguridad en organismos públicos y cárceles, con motivo de la escalada de incidentes y protestas. Fuentes nacionales y provinciales confirmaron ayer que el refuerzo de la seguridad implicará, por el momento, una mayor presencia policial en la Casa Rosada, ministerios nacionales, provinciales, la sede gubernamental que utiliza María Eugenia Vidal, así como establecimientos penitenciarios bonaerenses.

La idea es “no generar alarma” entre la población, por eso las disposiciones, menos en el Servicio Penitenciario Bonaerense, no se realizaron por escrito.

Una voz en el teléfono

La expresión de violencia hacia el jefe de Estado se realizó a través de una llamada anónima el 26 de agosto de 2016, donde una voz masculina afirmaba: “La casa de Macri va a reventar”. Un año después fue identificado y detenido por el ministerio que encabeza Bullrich, hoy bajo la lupa de la sociedad por la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

“No vamos a permitir que nadie genere miedo o incertidumbre. Aquellos que cometan amenazas o intimidaciones no quedarán impunes: vamos a trabajar para que rindan cuentas ante la Justicia”, aseguró ayer la ministra. Fue tras informar la detención de un hombre que habría efectuado la amenaza a Macri.

La Policía Federal identificó el domicilio del responsable, en la localidad de Ranelagh, partido de Berazategui. En el marco de lo que la ministra adelantó el último domingo como la “semana de la agitación” (incitada a través de las redes sociales por sectores que “quieren generar ingobernabilidad”, según expresó) y tras doce meses de efectuado el llamado, la investigación permitió dar ayer con el autor de las intimidaciones, un ciudadano argentino de 26 años de edad, y localizar su domicilio, por lo que los efectivos allanaron la vivienda y detuvieron al hombre.

En el lugar se incautó un teléfono celular (desde donde se efectuara la amenaza), ocho handies marca Motorola y un CPU. Intervino el Juzgado Federal de Primera Instancia de Quilmes, a cargo del Dr. Armella, que ordenó la detención del involucrado