Por Alejandro Romero

 

Quienes crean que los liderazgos federales se agotaron cuando asesinaron a  los caudillos,  o con la defección políticos liberales  vestidos con pocho, se equivocan. Los hay, ya no con lanzas en las montoneras, sino con la constitución en la mano y audacia política. En esta nota los principales  conceptos vertidos por Ricardo Quintela en sus últimas declaraciones públicas.

Algo que hay que entender,  es que mientras el centralismo siga reproduciendo asimetrías y pobreza, la causa federal seguirá vigente y el movimiento popular seguirá elaborando sus respuestas y representaciones. Ricardo Quintela, hoy gobernador de La Rioja, es una expresión genuina de este fenómeno. Se trata de un dirigente popular que  viene sumando volumen político en la escena nacional en base a iniciativa y coherencia.

Peronista, hijo de trabajadores, su formación fue en Jotapé riojana, de la mano de quienes pagaron con cárcel durante la dictadura haber militado la doctrina de la Justicia social.  Sobre esa base  Quintela fue forjando un estilo que lo llevó a ser el referente con mayor peso territorial en la provincia. Llegó a la gobernación disputando lugares desde la periferia de un  PJ riojano hegemonizado  durante décadas por referentes con impronta liberal.  

El presente lo muestra desmarcado de las formas convencionales de la llamada “política profesional”.  Quintela avanza desde la convicción de haber construido poder desde abajo y entiende que la viabilidad de una provincia inclusiva no está por afuera de un proyecto nacional y popular, pero que sin lugar a dudas, éste también debe ser federal;  es decir,  debe construirse desde el territorio en su conjunto.

Desde ese lugar y desde su originalidad,  Quintela se permitió hace unos días opinar públicamente  que Alberto y Cristina debían resolver sus diferencias en privado. Luego, apenas renunciara  Guzmán, lo habló al presidente para pedirle que haga el esfuerzo de acercase a la Vice.  

Para delante propone “la unidad monolítica del Frente de Todos”. Lo hace desde el bloque de gobernadores del Norte Grande, ámbito  que lo tiene como uno de sus principales referentes.  Con toda naturalidad, “el Gitano”, como le dicen su provincia,  plantea que las cabezas del Frete deben estar unidas para fortalecer el cuerpo; y que a esa unidad deben integrarse todas las partes para que se enriquezcan las decisiones.

“Para eso necesitamos sentarnos todos los gobernadores con la Vice y el Presidente, con Sergio Massa y otros actores con los que se pueda consolidar una mesa de diálogo, donde se le aporten sugerencia y luego tomen las decisiones que crean convenientes”, explica.

Quintela reconoce que tras la dimisión de Martin Guzmán,  el nombre Silvina Batakis “era una carta que tenían en la manga Alberto y Cristina”; y que la actual ministra de Economía cosechó consensos de inmediato por la empatía que generó en el territorio siendo Secretaria de Provincias; pues los gobernadores la ven como alguien  con  experiencia en la aplicación de políticas públicas con perspectiva federal.

Según su entender,  en líneas generales, la nueva ministra va a respetar  el acuerdo con el FMI, pero estima que en las revisiones replanteará la renegociación de parte de la deuda, porque  “para poder abrazar a quienes están desprotegidos, incluir en el sistema a quienes no lo están,  es necesario usar reservas para desarrollar el aparato productivo”,  es la única manera de pagar sin excluir.

“Y a esto el FMI tiene que entenderlo y aceptarlo, por ser corresponsables de la situación de endeudamiento, ya que otorgaron un crédito inédito sabiendo que el Gobierno al que se lo concedían estaba destruyendo el país”.  

En concreto,  para Quintela el problema de respetar a rajatablas el acuerdo,  es que si a los dólares se los usa para pagar de inmediato,  sin contemplar  la reproducción del aparato productivo,  será imposible garantizar derechos en todo el territorio nacional.

Pone por ejemplo su provincia,  donde la política de Cambiemos liquidó 1800 puestos de trabajo en el Parque Industrial, los cuales  en  lo que  va de su gestión ya se recuperaron,  e inclusive se sumaron nuevos, pues se optimizaron las políticas para radicar inversiones, algo que está sucediendo.   Sin embargo,  estos nuevos inversores,  algunos ya radicados,  no pueden abrir sus puertas porque carecen de divisas para importar  componentes para sus industrias.  
 
Para el riojano,  en este momento la falta de dólares es uno de los principales problemas para la generación de empleo genuino a una escala que acompañe la demanda laboral. En este caso para alcanzar los niveles de industrialización acordes a la capacidad que tiene la provincia para radicar inversiones.  

O peor aún,  “no tenemos divisas para comprarles las computadoras a los chicos, porque todo lo que acumulamos es para pagarle al Fondo. Necesitamos ampliar los plazos para que podamos desarrollar”.

Por otro lado,  Quintela viene señalando sin pelos en la lengua al  poder económico-comunicacional como el principal  flagelo que afecta a la Nación. No es un experto en la Ley de Medios,   pero cada vez que puede pone sobre la mesa la necesidad de desconcentrar y  repensar el sistema, entre otras cosas “porque hay medios que trabajan exclusivamente para socaba el sistema democrático.”

Cree que hay que pedirles un esfuerzo a quienes han concentrado mayores ganancias,  “fruto de su  esfuerzo,  pero también de la especulación y tiene que ser un aporte importante y no tienen que enojarse y convertirse en detractores de esta línea de pensamiento”.

Otra de las posiciones que viene expresando el mandatario riojano,  tiene que ver con el pedido que firmaron  17 gobernadores para que se constituya una Corte de carácter federal. “Una corte que represente los intereses del conjunto de las provincias argentinas y no los concentrados que hoy representan”.

 Y pone de ejemplo  el caso de la disputa por los fondos que ilegalmente aun están en manos de Rodríguez Larreta. “Es importante que la gente sepa que las provincias están financiando el agua, la energía y el transporte y la seguridad de CABA”.

Y aclara que “no es estar en contra de los porteños,  es estar en contra de un  sistema que bajo una constitución federal, aún sigue concentrando las decisiones de todos;  y eso es lo que queremos cambiar, queremos que las 23 provincias participen de las decisiones”.

Desde hace mucho el gobernador riojano insiste en señalar en sus discursos  que ultima batalla federal aún se está dando  y  no con lanzas en las  montoneras,  sino con iniciativa política,  gestión y capacidad para defender lo que está escrito en la Constitución Nacional.

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