Milagro Sala afirmó que si consigue la libertad quiere "competir" políticamente “de igual a igual” con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, al tiempo que insistió en que la vivienda en la que se encuentra detenida “no es una casa, es una prisión”.
 
Desde su vivienda del barrio jujeño El Carmen, donde cumple prisión domiciliaria, Sala afirmó que la han “aislado de todo” y remarcó que lo que están ejerciendo sobre ella es “una tortura china que avanza de a poco”.

La dirigente consideró que el lugar en el que se encuentra detenida “no es una casa, es una prisión”, al puntualizar que está “rodeada con alambres de púa, hay 11 cámaras y 16 gendarmes”, pero reconoció que se encuentra “un poco mejor” que en el penal de Alto Comedero.

A nueve días de haber sido trasladada a su casa para seguir cumpliendo con la prisión, reclamó que le “pregunten al juez (Pablo Pullen Llermanos) si el problema que tiene” con ella “es por una cuestión de piel”, al asegurar que continuamente la “están hostigando”.

“No me están dando una prisión domiciliaria, me están cambiando de una prisión a otra. Esto no es cumplir con una resolución internacional”, afirmó Sala en referencia a la recomendación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que la Justicia otorgara “medidas alternativas a la detención preventiva” de la dirigente.

La líder de la Tupac Amaru sostuvo que le “indigna este avasallamiento”, al tiempo que acusó a los efectivos de Gendarmería que se encuentran apostados en los alrededores de su vivienda de robarle “energía para mantener a sus camiones”.

Aunque aseguró que con la prisión domiciliaria “no” la “han beneficiado en nada”, reconoció que está “un poco mejor” porque ahora puede estar con su marido, Raúl Noro, “las 24 horas” y recibir visitas.
Sala también insistió en que el domicilio donde se encuentra detenida “no es una mansión, es una casa” y planteó: “Comparemos mi casa con la mansión de los Morales, ¿cómo hicieron para tener tanto?”.

Consultada sobre si sale en libertad le gustaría enfrentarse políticamente con el gobernador de Jujuy, respondió que quiere “competir contra Gerardo Morales, pero de igual a igual”.

“El día que salga en libertad voy a salir a trabajar y voy a salir a militar más que nunca, no me voy a meter abajo de la cama”, advirtió.

Fuente: DyN