La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, remarcó este miércoles que los efectivos de seguridad “no son subordinados ni súbditos” de los jueces, sino que trabajan en forma conjunta, y resaltó que el gobierno de Cambiemos revirtió el “malestar” que imperaba en las fuerzas y logró que actualmente sean “parte de un equipo”.

"No hay más sometimiento de las fuerzas de seguridad, ni a la Justicia, ni a la política", declaró Bullrich, al exponer este mediodía, durante un almuerzo organizado en un hotel céntric. por el Rotary Club porteño.
Advirtió que, si bien los agentes “tienen que cumplir órdenes, también tienen voz y profesionalismo”.

‘Las fuerzas trabajan con los jueces, pero no son sus subordinados, ni sus súbditos”, declaró la ministra, quien reseñó que, al asumir, encontró un “malestar muy importante” en el sector por “una situación de uso y maltrato” promovida por la gestión anterior. ‘Hemos revertido eso y hoy son parte de un equipo”, agregó.

Por otra parte, consideró también que la desaparición y muerte de Santiago Maldonado fue “un punto de inflexión en la estrategia del Ministerio, dura, pero importante”.

"Nos mantuvimos en una línea y sostuvimos a Gendarmería cuando no era lo políticamente correcto", declaró la ministra, para quien se trató de “un caso difícil”, aunque no tan difícil como el desbarranque de un ómnibus en Salta, que provocó la muerte de 43 gendarmes, al día siguiente de asumir.

"Cuando se hablaba de desaparición forzada yo hablé con los gendarmes y me dijeron: si hubiésemos tenido un detenido hubiera constado en actas; si hubiésemos tenido a alguien golpeado, lo hubiéramos curado; si hubiéramos tenido a alguien por ahogarse, lo hubiéramos tratado de ayudar”, relató.

Destacó que esos efectivos tenían “una cabeza distinta de la de aquellos que los querían pintar como asesinos”.

"El desorden y la anomia estaban por encima de la convivencia democrática, con el accionar de grupos como el RAM, que utilizaban la violencia como un hecho cotidiano, tomas de tierras en Santiago del Estero y provincias paralizadas con protestas y acampes como Jujuy, donde existía un Estado paralelo", detalló Bullrich sobre la situación del país cuando asumió Cambiemos.

En este contexto, marcó como prioridad de su gestión la jerarquización de las fuerzas federales porque, dijo, “cada vez que un agente cumplía con su deber terminaba siendo el victimario y no la víctima”.

En otro orden, señaló que la lucha contra el narcotráfico es el “objetivo fundamental” del Ministerio de Seguridad y apuntó que en el último tiempo se registraron “avances inéditos”, visibilizados en un “43 por ciento más de presos en operativos nacionales”, y en un “200 por ciento más de decomisos a las organizaciones narco”.

Bullrich planteó la necesidad de lograr “un Estado organizado capaz de desorganizar el crimen”, y destacó que el índice de homicidios bajó un 21,5 por ciento y la de robos un 12 por ciento en los últimos dos años.

"Somos el país con menos homicidios detrás de Chile; las estadísticas no se miran en el rostro de los que sufren, pero Argentina está encaminada hacia una política de seguridad que paso a paso va logrando resultados”, concluyó.

Fuente: Télam