El domingo pasado, dentro del Frente Justicialista Cumplir, en el marco de las PASO se llevó adelante la interna entre dos expresiones de un mismo espacio.

Una de estas encabezada por Eduardo Márquez ahijado político de Gabriel Katopodis al cual apoyó abiertamente, no sólo en lo político y económico sino también organizando la visita al distrito del candidato nacional Florencio Randazzo.

Esta línea interna, que resultó la gran derrotada tiene mucho más que ver con el pasado político inmediato, con lo cual ligaba el futuro político de Cumplir directamente al pasado de Tres de Febrero, que tuvo como lógica la construcción no basada en las ideas, sino con el oportunismo y el oscurantismo político.

El conjunto derrotado no sólo estuvo conformado por Marquéz sino por el Movimiento Evita, el Sindicato de Municipales de Tres de Febrero y ex referentes del curtismo.

En esta disputa entre el pasado y el futuro de Tres de Febrero, el que emerge como el gran ganador es Gustavo Torres, joven dirigente profesional que está a cargo del Centro de Formación Profesional 401 y el Instituto Tecnológico de la UOM desde hace más 10 años, hijo del histórico dirigente y actual secretario general de la UOM seccional Tres de Febrero y ex senador provincial Raúl Torres.

Dentro del conjunto ganador encabezado por Torres, se encuentran distintas organizaciones sindicales como Camioneros, SEIVARA, AEFIP, FOCRA, Unión Ferroviaria, UDOCBA y expresiones territoriales como Peronismo en Movimiento y el Movimiento de Restauración Peronista (MRP).

A la tarea que Torres lleva adelante en el ámbito de la educación técnico profesional, se suma el papel de articulador entre sectores pymes y los gremios. Cumpliendo un papel central en lo que en la actualidad muchos llaman educación para el trabajo.

Con esta victoria surge un nuevo espacio que apuesta a transformarse en una nueva forma de hacer que propone el debate y el consenso con vistas al 2019.