Por Luis Mendoza 
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En una polémica jugada, el oficialismo cambió la semana pasada a tres integrantes de la comisión de Presupuesto y objetó las firmas -dobles- de siete diputados opositores, alzándose en la noche del miércoles con el dictamen de mayoría en rechazo de la iniciativa que apunta, frenar el tarifazo en las facturas de los servicios públicos.

Era tan confuso el panorama que oficialistas y opositores se adjudicaban el triunfo en el dictamen que obtuvo más firmas, pero la interpretación del reglamento de la Cámara de Diputados se inclinaba a favor de Cambiemos. Entre el jueves y viernes de la semana pasada, la conducción del interbloque Cambiemos, a cargo del radical Mario Negri, cambió a los diputados José Torello, Hugo Marcucci y Paula Olivetto, porque en ese caso repetirían firmas. Esa movida le sumó tres votos.

El miércoles pasado las bancadas del justicialismo, del massismo y del Frente para la Victoria se impusieron en las comisiones de Obras Públicas y de Defensa del Consumidor por 28 firmas a 25, avalando el dictamen para frenar el aumento de tarifas. En la noche del miércoles, después de una extensa reunión de la comisión de Presupuesto, presidida por el macrista Luciano Laspina -realizada en la Sala de Conferencias del Anexo "C"-, el oficialismo obtuvo 23 firmas y la oposición 22 respaldos.

En la sumatoria de firmas, los opositores consiguieron 50 y el oficialismo 48, pero Cambiemos objetó reglamentariamente el voto doble de siete diputados opositores, entre ellos José Luis Gioja (FpV), Marco Lavagna (Frente Renovador) y Alejandro Snopek (justicialista).

Voceros legislativos explicaron que en esa línea de razonamiento, Cambiemos consolidó sus 48 firmas, mientras que el espacio opositor quedó con 43, al no contabilizarse los siete que repitieron firmas en el dictamen de mayoría de la semana pasada y el que se avaló ayer.

La victoria parcial de Cambiemos, sin embargo podría sufrir un revés la semana próxima en el recinto de sesiones si la oposición se abroquela nuevamente para imponer el debate sobre su proyecto, que sólo necesitará de la mayoría simple para ser sancionado y después girado al Senado.

Plenario

En el debate, el interbloque de Cambiemos fundamentó en contra de la iniciativa opositora, al señalar el impacto fiscal del proyecto podría oscilar en 100.000 millones de pesos al año, lo que fue rechazado por diputados opositores, entre ellos Lavagna, para quien sus cálculos sólo llegan a los 7.000 millones de pesos.

Desde el Frente para la Victoria-PJ, Agustín Rossi volvió a firmar el dictamen opositor con disidencias parciales y un discurso de duras críticas al gobierno nacional. Mientras tanto, el porteño Martín Lousteau (Evolución Radical) firmó un tercer dictamen. El proyecto de la oposición, de "Razonabilidad en las tarifas de servicios públicos" y establece que los aumentos de tarifas no podrán exceder el del promedio salarial para usuarios los residenciales, ni el IPC mayorista para las pymes, comercios, cooperativas de trabajo y empresas recuperadas.

También, propone que en el caso de los usuarios residenciales, las tarifas se mantengan estables durante un año. Pero el punto más cuestionado por el oficialismo es el referido a la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA), diferenciado para usuarios residenciales y el resto de los consumidores de energía.