Por Roberto Di Sandro 
El Decano 70 Años en la Casa Rosada 

Diez preguntas fueron las que se pautaron entr.  Mauricio Macri y los periodistas, hecho que significó el cierre del contacto de este año de la prensa con el jefe de Estado. Cuando llegó a la Casa Rosada, el presidente se fue hasta el Salón Eva Perón y allí lo aguardaban los ministros del gabinete.

Se había preparado una amplia reunión para tratar la situación del país, en especial los resultados obtenidos en el Parlamento, donde el gobierno consiguió una victoria fundamental en lo que hace a la aprobación de la reforma previsional. Pero no sólo eso fue el tema que se abordó en ese momento sino también en qué forma se informaría a la sociedad sobre dichos resultados, así como también mostrar la estrategia desarrollada para tan delicado fin que se manifestó, como se sabe, en episodios violentos que no sólo derivaron en muchos policías heridos sino también en periodistas de diferentes medios.

Justamente estos desmanes que tuvieron en vilo al país durante dos días, jueves pasado y el lunes, se incluyeron en el diálogo de la reunión de gabinete. Dentro del contexto de esta reunión, fuentes autorizadas que se contactaron con nuestro colaborador permanente Bernardo Gonçalves Borrega difundieron algunos datos del encuentro, uno de los cuales tuvo mucho que ver con la posición del gobierno frente a la violencia que se desató en esos días. Por ejemplo se confirmó la existencia "de algunos diputados" que incitaron a la violencia y fueron hasta el propio grupo rebelde para incitarlos.

El Presidente hizo mención a ciertos nombres en el curso de la reunión y al propio tiempo, con inusitada energía en el tono de voz, acusó a quienes "quieren buscar el desequilibrio en el país rompiendo todo lo que ven a su paso y destruyendo la ciudad". Esta manifestación presidencial resolvió que, con posterioridad, la "mesa chica" volviera a marcar algunas fisuras de inseguridad que se notan en diferentes sectores de la ciudad y del país. Fue alertada en ese sentido la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

El Presidente, tras la reunión de referencia, se preparó para la conferencia de prensa, alistando luego la audiencia con la nueva comisión del Episcopado argentino que acudió a la Casa Rosada para saludarlo pero al mismo tiempo formular reflexiones no sólo por la ley previsional, sino por la situación de violencia vivida.

Se sumaron también otros tópicos sociales que impactan en la comunidad toda, especialmente los que tienen directa relación con los trabajadores y la falta de entendimiento con la CGT.

Reunión con Aranguren

Hubo un momento de expectativa en relación con el inicio de la conferencia de prensa. Se anunció para las once y media pero comenzó con una demora que dio motivo a variados comentarios. Entre otros, aquellos vinculados con la presencia en el despacho presidencial de figuras relevantes en lo que hace a la situación económica.

Se reveló entonces que tras la audiencia con los representantes de la Iglesia el mandatario mantendría una "muy extensa reunión" con el ministro de Energía, Juan José Aranguren. Todo vinculado a nuevos "zarpazos" tarifarios. No se dijo pero el análisis posterior de ambos trajo como iniciativas algunas modificaciones en lo que hace a la luz y ciertos combustibles. No ahora, sino en el inicio del nuevo año.

Se tuvo la cautela de no informar concretamente sobre temas directos, informándose sobre "asuntos de proyectos energéticos". La reunión de prensa comenzó veinte minutos mas tarde, y previamente se hizo presente la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, junto a casi todo el gabinete nacional.

El más asediado por la prensa con posterioridad fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien formuló algunas apreciaciones en torno a la nueva ley de modificación previsional, aun cuando también puso en evidencia el repudio del grupo de violentos que golpeó no sólo a la policía sino también a los periodistas de diferentes medios.

La misma actitud de rechazo a esa violencia se observó en el secretario de Comunicación Pública, Jorge Grecco, quien expresó la indignación que causó al Presidente y todo el gobierno la violencia de grupos irresponsables que golpearon a los representantes de la prensa.

En cuanto al respaldo obtenido por el Parlamento en torno a la aprobación de la ley previsional, se pudo saber de que el peronismo "dio una gran mano" y hasta -se escuchó- fue firme el respaldo de la gobernadora Alicia Kirchner, "pero no se dio mucha difusión a esa decisión, advirtiéndose que quiso pasar inadvertida", remató una fuente siempre alerta a cualquier polémica.

Macri almorzó en la Casa Rosada, mantuvo otras entrevistas y el lunes comenzará un descanso que puede ser hasta fin de mes en Villa La Angostura junto a su familia. Algunos dicen que "las vacaciones de verdad se las tomaría a mediados de enero". Ya se informará oficialmente.