Por Florencia Golender
@flopa01

Una nube gris hace sombra en la economía desde hace rato, sus efectos parecían contenidos en pleno verano cuando algunos índices empezaban a repuntar. Pero malas decisiones del gobierno nacional y variables exógenas, como la apreciación del dólar, desataron una tormenta financiera que se perfila para hacer estragos en el bolsillo de los argentinos. En plena turbulencia del mercado cambiario y con el peso devaluado 50% en seis meses, pocos se animan a pronosticar si la alarma es pasajera. Las consecuencias de que el dólar haya escalado de $20,50 en abril a casi $29 para la venta el último viernes aún no se observan del todo en el hogar y en los pequeños y medianos comercios. Crónica dialogó con economistas expertos de diferentes vertientes para conocer su panorama sobre lo que se viene en el segundo semestre. La gran incógnita es cuál será el techo de la moneda estadounidense y si lo alcanzará producto de la flotación exigida por el Fondo Monetario Internacional ( FMI) o por la intervención del Banco Central. El último jueves, Federico Sturzenegger renunció a su cargo como presidente de la autoridad monetaria y asumió en su lugar el ahora ex ministro de Finanzas Luis Caputo.

La decisión no generó una confianza inmediata en el mercado de divisas, donde el dólar se disparó 41 centavos (1,4%) y cerró con un nuevo récord histórico de 28,85 pesos para la venta en bancos.

Cada vez que el dólar sube, los precios se disparan. El gobierno no oculta ese traslado que, hasta ahora, se produce sin un control estricto. La Carta de Intención enviada al FMI esta semana, admite que la inflación de este año se ubicará en torno del 27% pero con la posibilidad de llegar hasta el 32%. Es decir, que la meta del Presupuesto Nacional que sirvió como referencia al a hora de negociar salarios, ha sido oficialmente modificada.

Sin embargo, esa nueva proyección inflacionaria no desembocó en una reapertura inmediata de paritarias. El Poder Ejecutivo optó por un decreto que habilita el otorgamiento en el sector privado de una recomposición salarial del 5% “no acumulativo” y con carácter “remunerativo”, a cuenta de las negociaciones que se desarrollen una vez que se activen las cláusulas de revisión incorporadas en los acuerdos de este año. En pleno malestar social y al igual que en 2016 y 2017, el medio aguinaldo de los trabajadores pagará ganancias. Así lo confirmó, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, al explicar que “hay otras prioridades”. En tanto, a fines de mayo el gobierno ratificó que no frenará la baja de retenciones a la soja luego de que entidades del campo agrupadas en la Mesa de Enlace, asustadas por un rumor, pidieran una reunión urgente en Casa Rosada con el presidente Macri.

Para los próximos meses, una sensación de intranquilidad podría apoderarse del mercado laboral. Los índices de empleo se mantuvieron estables durante la gestión macrista, pero una caída de la actividad económica como se prevé impactará sobre la generación de trabajo y la reducción de costos fijos de las empresas, entre otros asuntos. El eje central del acuerdo con el Fondo es la reducción del déficit fiscal, es decir del gasto público. Para lograrlo, una de las medidas anunciadas es la reducción de la obra pública a la mitad de lo previsto. La inversión del Estado en el sector de la construcción se achicará 30.000 millones de pesos. En tanto, la administración pública contará con 20.000 millones de pesos menos y eso significará, entre otros recortes, el congelamiento de los ingresos de empleados durante los próximos dos años. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró tras la salida de Sturzenegger que la volatilidad del dólar bajará en las próximas semanas. Al igual que el resto de los funcionarios destaca el nivel del préstamo aprobado por el FMI aunque aclaró que “no es una solución mágica”. El coordinador del equipo económico es el encargado de lograr que esta tormenta no se convierta, si ya no lo hizo, en una tempestad.

Dólar

La moneda nacional se devaluó 50% en lo que va del año respecto de la estadounidense. Sólo en la última semana, 11%. De lunes a viernes reinó la incertidumbre en el mercado cambiario, sin una orientación firme del Banco Central, se marcaron todo tipo de precios. La última jornada cerró en $28,85 en el Banco Nación y algunos bancos privados llegaron a fijar $29,30 para la venta. Algunos economistas sostienen que podría pasar los $30 en las próximas semanas. El traslado a precios de la economía interna, como siempre, es inevitable.

Salarios

En diciembre de 2017, el gobierno fijó como referencia un 15% de inflación. Ya en junio, asegura que será el doble. La mayoría de las paritarias se fijaron en orden de la meta inicial. En cuotas, motivo por el cual muchos trabajadores en relación de dependencia aún no cobraron la mitad de ese aumento. Ante la disparada del dólar y el inminente impacto en el Índice de Precios, esta semana el Poder Ejecutivo oficializó por decreto el régimen que habilita en el sector privado una recomposición salarial del 5% “no acumulativo”, en dos cuotas.

Inflación

Como todas la metas del Presupuesto Nacional 2018, la que refiere a la suba de precios fue modificada drásticamente en las últimos meses. En la carta de intención enviada al FMI esta semana, el gobierno admite que este año la inflación podría ser del 27% con un desvío de hasta el 32%. Expertos en economía advierten que podría ser mayor, según cómo siga la escalada del dólar. Para diciembre de cada uno de los siguientes tres años, estima 17%, 13% y 9%.

Empleos

Es parte del reclamo de los gremios que realizaron un paro de actividades o se movilizaron esta semana. El decreto de Macri que llevaría algunas paritarias al 20% anual, no alcanzó para desactivar la huelga nacional de la CGT convocada para el próximo lunes 25, con adhesión de Camioneros, las dos CTA, movimientos sociales y otros. El índice de empleo se mantuvo en los últimos años producto de la fuerte inversión en obra pública pero el gobierno ya anunció que la reducirá al mínimo.