El hasta ayer viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, fue desplazado por Horacio Pitrau, que venía desempeñándose como director nacional de Asociaciones Sindicales. Fue la segunda renuncia forzada por el gobierno, tras el acto de la CGT del martes, cuando se dispuso el reemplazo de Luis Scervino por Sandro Taricco, como superintendente de Servicios de Salud.

Taricco era gerente general de la estratégica Superintendencia, que regula los fondos destinados al sistema solidario de salud. En cuanto a Scervino, hasta asumir en ese organismo, estuvo al frente de la obra social del gremio de Obras Sanitarias, que lidera José Lingeri. A su vez, Sabor había llegado al cargo por mediación del dirigente gastronómico Luis Barrionuevo.

En menos de 24 horas, el gobierno nacional eliminó del tablero del poder dos importantes fichas de la CGT. Se trata de decisiones tomadas en el más alto nivel, estaría claro, según lo que el renunciado Scervino explicó ayer. "No es una decisión de él, sino que le bajaron esa línea y él es el encargado de comunicármelo", aseguró Scervino.

A esos reemplazos, se sumó la cancelación, ayer, de la reunión para negociar los 8.000 millones de pesos de la Cobertura Universal de Salud, que reclama la CGT para 15 millones de personas marginadas del sistema de la sanidad.