Por Luciano Bugner 
@lucianobugner 

Antes de las elecciones, el diálogo entre el gobierno y los sindicatos iba a primera, con marcha lenta. Después de las 21 del domingo, con los resultados sobre la mesa, la velocidad se aceleró y pasó directamente a quinta. Tanto es así que este martes a las 18, el triunvirato de la CGT - Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña- visita al ministro de Trabajo, Jorge Triaca. La charla estará apuntada en dos ejes principales: blanqueo y formación profesional.

El mundo sindical vuelve a dividirse. La historia se repite. El triunfo de Cambiemos a nivel nacional le prende la luz verde a Mauricio Macri para una posible reforma laboral, temida por los trabajadores. Desde el Ejecutivo lo niegan hasta el hartazgo, pero en la CGT se miraron con desconfianza los comicios. Sobre todo el sector del "moyanismo", para quienes "vienen por todo".

Desde Camioneros sostienen que "quizás a mediano plazo, mucho más después del resultado electoral, la vuelta de lo que constituyó el MTA en los 90 es un capítulo que "aggiornado" tendrá segunda versión frente a otro gobierno neoliberal". Esto trae a colación el año 1994, cuando Hugo Moyano encabezó el Movimiento de los Trabajadores Argentinos, una corriente interna de la CGT que sirvió como resistencia a las políticas de Carlos Menem. Un factor similar pasará a cumplir la Corriente Federal, cuyo núcleo duro está encabezado por el bancario, Sergio Palazzo.

De todas maneras, tal como ellos mismos reconocen, "mientras tanto tenemos que mantener una buena relación con la CGT". Cabe destacar que al triunvirato le quedan tres años de mandato, y que el sector de los gordos e independientes (cercanos, últimamente, a Mauricio Macri) no ven con buenos ojos una posible conducción de Pablo Moyano.

En medio de ese clima, desde el Ministerio de Trabajo le confirmaron a Crónica que "el diálogo siempre estuvo". Misma frase que utilizó, ante este medio, desde la conducción de las 62 Organizaciones Peronistas, el grupo sindical afín al gobierno. Tanto es así que el jueves Ramón Ayala (titular de Uatre) participará de unas charlas sobre el narcotráfico junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Cambiemos no se animó a ponerle fecha al encuentro, pero todo apunta a que la semana que viene se reunirían ambas partes. "A nosotros ni en pedo nos llaman. Y si nos convocan, no vamos a ir", le contaron a este medio desde Camioneros. Un papel importante jugarán en estos días los dirigentes del MASA.

El Movimiento de Acción Sindical Argentino (liderado por el taxista Omar Viviani) da dos pasos y piensa. Reflexiona. "Es indispensable sostener un proyecto concreto para sostener unido al movimiento obrero", cuentan, pero agregan: "Tiene que ser conforme a los tiempos que corren. Y no hay que descartar la rotunda victoria del macrismo".

En su vuelta a la central obrera, sus dirigentes aseguran que "el poder está, más que nunca, del lado empresario. La cuestión es que sin capacitación y formación, la clase dirigente del sindicalismo quedará arrasada por el tiempo". Parecen derrotados. En los tiempos que vienen, el diálogo aparece como denominador común.

Fuera de ello está el moyanismo, como estuvo a mediados de los 90. La mira, como se demostró desde la detención del Caballo Suárez, está puesta en los manejos. Resistirán los inteligentes. Pero hay que ver a qué precio.