Por Gabriel Calisto
@gcalisto

De Villa Lugano a Vicente López, y de Londres a Formosa, la agenda del presidente Mauricio Macri se destacó este martes por lo variado de sus temas.

Durante la mañana recibió a diversos representantes de gobiernos extranjeros que participaron de la cumbre de cancilleres del G20 que terminó en nuestro país. El punto saliente fue el británico Boris Johnson, quien minutos antes había planteado un posible tratado de libre comercio entre nuestro país y el Reino Unido, considerando la salida de su gobierno de la Unión Europea.

El encuentro, aseguran, fue más que ameno. Macri solía divertirse con Johnson años atrás, y bromeaban sobre la política de ambos países. Y en la agenda bilateral, que no tiene centralidad en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas, no hay grandes dificultades.

Luego partió hacia Villa Lugano, donde visitó a un panadero que le había escrito por las redes sociales pidiendo conocerlo.

También concluyó el diálogo con gobernadores peronistas, al recibir al formoseño Gildo Insfrán. En ese encuentro, según pudo saber "Crónica", insistió con la necesidad de trabajar juntos y en equipo para lograr el nuevo objetivo central de la política económica: reducir el gasto público.

Por la noche, en tanto, el mandatario estuvo en el cierre del centenario de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina.

Tarifas y facturas

Durante las primeras horas de la tarde, el Presidente sorprendió con un acto fuera de agenda. Tal como había hecho el último sábado, durante el timbreo de Cambiemos, se trasladó hacia el sur de la ciudad.

En este caso llegó hasta Villa Lugano, donde conversó durante casi 20 minutos con Antonio Staropoli, un panadero que lo había invitado a conocerlo mediante las redes sociales. "Nunca pensé que iba a venir, fue algo que tiré así y hoy se apareció por acá. Me habían visitado unos días atrás unas personas para conocerme, pero no esperaba que el Presidente venga a mi local", le dijo el comerciante a "Crónica", todavía sorprendido. "Esto no es Barrio Norte, es zona de laburantes, y fue muy bueno verlo por acá".

En diálogo con este diario, Antonio contó que el mandatario "está preocupado por la inseguridad, igual que nosotros". Agregó que "hablamos un poco de todo, pero bastante sobre la situación del comercio. Tambièn de los robos en la zona. Y él me comentó lo que estaba pasando con los metrodelegados, algo de lo que yo no estaba enterado porque acá no hay subte".

El eje de la charla, sin embargo, fueron las dificultades económicas que atraviesa el país y que afectan a todos los argentinos. "Me resultó un tipo muy sencillo, que escuchó lo que dije y se quedó pensando alguna respuesta, que lógicamente no me la va a dar a mí. Hablamos de la situación de tarifas, de precios de la harina, del negocio, de mi familia. Yo no pertenezco a ningún partido político, pero le dije lo que veo".

La situación de la industria panadera fue noticia en las últimas semanas por el fuerte incremento de las materias primas (harina principalmente), que se sumó a los tarifazos de gas, un insumo básico para su tarea. Con una sostenida caída en las ventas, los comerciantes advierten sobre un posible traslado a precios, algo que consideran complicaría aún más la situación. "Yo hace dos años pagaba 500 por bimestre de gas. Ahora 4.000 por mes", graficó Staropoli. Pese a eso, añadió que "tengo muchos amigos del interior que pagan eso hace años".