Por Gabriel Calisto

María Eugenia Vidal
anunció un nuevo paquete de ayuda social en la provinica de Buenos Aires. Se suma al "refuerzo" lanzado hace apenas dos meses, cuando la crisis económica ya se había instalado pero no encontraba techo.

Funcionarios de su gobierno, y también de la esfera nacional, señalan al conurbano bonaerense como una de las zonas más calientes del país en materia social. Así se lo dijo Carolina Stanley, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, a Crónica semanas atrás: "Nos preocupa porque impacta la inflación y también la desaparición de las changas".

Pese a todo, Vidal no dará el brazo a torcer ante los intendentes peronistas que reclaman declarar la emergencia en la materia. El paso, principalmente administrativo, implica poner a disposición cualquier tipo de fondos para paliar la crisis de los barrios, en vez de esperar un cambio de partidas presupuestarias.

Mientras los jefes comunales del PJ señalan que hubo un aumento sustancial en el pedido de asistencia alimentaria de parte de diversas organizaciones barriales, sus pares de Cambiemos niegan que la crisis llegue a tal punto. "A nosotros desde que empezó el parate económico el reclamo para aumentar la ayuda a los comedores nos subió 6%, nada importante", le dijo a Crónica uno de los popes del oficialismo en una zona caliente.

Otro de los alcaldes, Néstor Grindetti, se manifestó en el mismo sentido ante la consulta de este diario: "desde lo financiero no hay ningún episodio dramático que implique un gran cambio presupuestario como sería una emergencia. Eso es una chicana política. Nosotros trabajamos muy bien con provincia para cubrir las necesidades de los barrios, y no hubo aumento de pedidos, más allá de alguna cuestión puntual".

Incluso, el jefe comunal de Lanús agrega que "ajustamos los comedores sociales a lo que se está haciendo en las escuelas para mejorar la nutrición, algo que no se podría hacer en medio de un desborde social".