De los bloques asociados al peronismo, sólo uno votó con unanimidad: el Peronismo para la Victoria, referenciado en Florencio Randazzo y Fernando “Chino” Navarro. De los restantes, el Frente para la Victoria se partió en un bloque de 7 diputados que votaron en forma afirmativa, mientras 10 lo hicieron en sentido opuesto. Y del FpV-PJ, 4 se mantuvieron firmes en la negativa, mientras los 9 restantes se pronunciaron a favor del proyecto. Pese a la presencia de una veintena de intendentes y dirigentes del PJ, comandados por el presidente del espacio, Fernando Espinoza, no lograron frenar la votación. 

El resultado dejó expuesta la fractura del peronismo provincial, en medio de la fuerte interna por la renovación de autoridades del partido, en la que el matancero busca mantener el control, ante la resistencia de varios intendentes.

Comodidad del oficialismo

La sesión en Diputados comenzó pasadas las cinco de la tarde, con el oficialismo confiado en el resultado de sus negociaciones con los sectores opositores más dialoguistas y los cambios que aceptó al texto para lograr la mayoría necesaria. 

El presidente de la Cámara, Manuel Mosca, condujo la sesión dando la palabra a los distintos presidentes de bloque, pero apurando el ritmo para enviar raudamente el texto aprobado al Senado, que esperaba en un cuarto intermedio desde principio de la jornada para sancionar definitivamente el paquete de proyectos. 

Mientras la izquierda se opuso tajantemente a todos los textos, el Frente Renovador de Sergio Massa aseguró al inicio de la sesión que acompañaría el Presupuesto, pero cuestionó algunos puntos de la reforma fiscal, el revalúo inmobiliario -que elevará hasta un 75% el valor del impuesto- y la creación de un nuevo impuesto a las cooperativas. 

Pasadas las nueve de la noche comenzó el debate en el Senado, donde la fortaleza del bloque Cambiemos necesitaba apenas un puñado de aliados para lograr la aprobación.