El ex vicepresidente Amado Boudou pidió su inmediata excarcelación y recusó al juez federal Ariel Lijo, quien ordenó este viernes su detención en el marco de una causa por supuestos hechos de corrupción. Al ser indagado por el magistrado, Boudou señaló que su detención fue "arbitraria".

El ex funcionario kirchnerista permaneció durante una hora y media en el Juzgado Federal 4, donde cuestionó al juez que ordenó su detención y exigió su apartamiento de la causa, según informaron fuentes judiciales.

Luego de que leyeran la imputación en su contra, Boudou realizó una breve declaración en la que resaltó que que siempre estuvo "a derecho" y que dio todas las explicaciones que le fueron requeridas. 

Durante su permanencia en el juzgado de Lijo, el ex vicepresidente y ex ministro de Economía durante el kirchnerismo estuvo acompañado por su abogado Eduardo Durañona, quien debió volver de urgencia de la costa atlántica. 

Boudou "no puede entender como después de tantos años de investigación, de tantos años de dar explicaciones y presentar escrito ahora lo detienen de esta forma", sostuvo su abogado en los tribunales federales de Comodoro Py. 

"Me sorprende la detención en una causa de tantos años de proceso. Pidió autorizaciones para salir del país y la Cámara se los concedió porque no había posibilidad de obstaculizar la causa o de profugarse", sostuvo su abogado.

Según fuentes judiciales, el juez Lijo intentó explicarle a Boudou que, con la detención del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, la Cámara Federal porteña había esgrimido nuevos lineamientos para justificar las detenciones preventivas, pero Boudou le dijo que no hacía falta esa explicación. 

En el caso De Vido, la Cámara sostuvo que a la hora de examinar los riesgo procesales "no corresponde limitar el análisis al arraigo o la manera en que los involucrados se comportan formalmente en el proceso penal", sino que hay que evaluar si tuvieron poder o tienen vínculos con personas que pudieran ser de ayuda para eludir un proceso judicial. 

En el marco de su indagatoria, Boudou sostuvo que estaba sorprendido por el "cambio intempestivo" en el manejo de la causa y, según pudo reconstruir este medio, se lo atribuyó a las denuncias presentadas esta semana contra el juez Lijo en el Consejo de la Magistratura. 

Para el ex vicepresidente de Cristina Kirchner, Lijo decidió su detención luego de que lo acusaran de cajonear algunos expedientes contra funcionarios y ex funcionarios acusados por delitos de corrupción.

Lijo acusó a Boudou por el supuesto lavado de activos por 4.238.900 pesos y 995.000 dólares, en tres maniobras, una de ellas a través del blanqueo de capitales de la ley 26476 en el 2009 para "disimular la fuente real de los fondos".

Además, le imputó la compra con fondos sin justificar de un departamento de Agustina Kampfer por 120 mil dólares y 80 mil dólares de su patrimonio cuyo origen tampoco encuentra explicación, según la resolución en la cual ordenó detenerlo.

Por los tres hechos, el fiscal federal Jorge Di Lello firmó el viernes último un requerimiento parcial de justificación de bienes que debía ser el paso previo a una citación a indagatoria.

Pero Lijo ordenó de manera directa las detenciones de Boudou y Núñez Carmona, concretó las citaciones de los restantes imputados, y argumentó riesgo de entorpecimiento de la investigación y de la posibilidad del Estado Nacional de recuperar los bienes que se entiendan se obtuvieron de manera ilegal.