Informe de UNICEF: la pobreza infantil bajó al 42,3% en Argentina a fines de 2025
La cifra representa el nivel más bajo desde 2018, aunque la entidad advierte por una posible suba en las proyecciones del primer semestre de 2026
La pobreza infantil en Argentina registró un marcado descenso durante el segundo semestre de 2025 al ubicarse en el 42,3%, lo que representa el indicador más bajo desde el año 2018.
El dato se desprende del reciente informe elaborado por UNICEF Argentina, titulado Pobreza monetaria y privaciones vinculadas a derechos en niñas y niños, elaborado sobre la base de estadísticas oficiales.
Según el documento, la cantidad de menores de edad en hogares pobres se redujo de 6,3 millones en 2024 a 5,1 millones al cierre del año pasado, aunque el organismo internacional advirtió que la falta de consolidación en la recuperación económica podría revertir la tendencia en la primera mitad de 2026.
Brechas de desigualdad y el impacto del desempleo
El análisis de la organización visibiliza que la vulnerabilidad social afecta con mayor intensidad a las infancias que al resto de la población general, cuya tasa de pobreza se ubicó en el 28,2% en el mismo período.
La indigencia replicó una brecha similar, afectando al 9,4% de los menores frente al 6,3% del total del país.
Los factores educativos y de inserción laboral se consolidaron como las principales variables de segmentación: en los hogares con un bajo nivel educativo la pobreza trepa al 68%, y se eleva de forma crítica al 74,8% en aquellos casos donde el adulto de referencia se encuentra desocupado.
Asimismo, cuando las familias son sostenidas exclusivamente por una jefatura femenina, la problemática alcanza al 52,8% de los niños.
Por otro lado, el informe técnico resalta el rol de las transferencias monetarias estatales como un mecanismo de contención indispensable, concluyendo que la indigencia infantil sería seis puntos porcentuales mayor si no existieran dichos aportes financieros.
En cuanto a las estrategias de subsistencia privada, el documento revela una fuerte presión sobre la economía familiar, reflejando que siete de cada diez hogares con menores debieron apelar a modalidades de auxilio para complementar sus ingresos, tales como el endeudamiento, la venta de pertenencias y la solicitud de fiado.
Privaciones estructurales y proyecciones para 2026
Más allá del factor estrictamente monetario, UNICEF Argentina alertó sobre las deficiencias habitacionales y de infraestructura que condicionan el desarrollo de las infancias en el país.
El estudio determinó que el 42,8% de las niñas, niños y adolescentes padece al menos una privación de carácter no monetario vinculada a derechos esenciales como el acceso al agua, la vivienda digna, el saneamiento integral, el hábitat seguro, la educación o la protección social.
Ante la fragilidad de las mejoras registradas, la entidad modificó sus previsiones para el primer semestre de este año 2026.
Los equipos técnicos estiman que la tendencia a la baja podría interrumpirse de manera parcial, proyectando un incremento que llevaría la pobreza infantil hacia el 44,4%.
De acuerdo con los especialistas, la evolución de los ingresos familiares en relación con el costo de las canastas básicas, junto con la dinámica del mercado de trabajo y el alcance de las políticas de transferencia social, serán las variables determinantes para definir el rumbo social de los próximos meses.

