ANTE LA ONU

Quirno explicó las nuevas medidas por Malvinas y advirtió: "Hay un riesgo y una urgencia"

La urgencia planteada por la administración libertaria está vinculada con el plan previsto para el desarrollo petrolero extranjero en las Islas Malvinas.

El canciller Pablo Quirno confirmó que la Argentina intimó al Reino Unido a suspender las actividades vinculadas con la explotación de recursos en la Islas Malvinas y advirtió que, si Londres no acata el pedido, recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales. "Hay un riesgo y una urgencia que tiene que ver con la intención de explotación de hidrocarburos", explicó.

Como bien se informó, el Gobierno argentino inició un procedimiento de arbitraje internacional para intentar frenar el avance del proyecto ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

La decisión fue anunciada por la Casa Rosada el lunes y se encuadra en el procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Por ello, el Gobierno otorgó al Reino Unido un plazo de dos semanas para detener las acciones relacionadas con Sea Lion.

"El entramado de presentarnos ante un tribunal internacional es para hacer valer nuestros derechos ante la decisión unilateral del Reino Unido", sostuvo el canciller en una entrevista y aseguró: "Significa un paso más en la estrategia que fue anunciada por el presidente Milei hace ya un par de semanas en cadena nacional".

Quirno anticipó cuál será el próximo paso si no hay una respuesta favorable: "Vamos a ir al Tribunal Internacional de Derecho del Mar para tener medidas provisionales que frenen esta situación". "Es la primera vez que Argentina somete a un tribunal internacional la causa Malvinas en cuanto a lo que es la explotación de hidrocarburos", planteó.

Impedir el inicio de la producción de petróleo en Malvinas


La urgencia planteada por la administración de Javier Milei está vinculada con el cronograma previsto para el desarrollo petrolero de Sea Lion, el cual es impulsado por un consorcio integrado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum.

Quirno se refirió a la posibilidad de que la producción comience antes de que exista una resolución en el plano internacional e indicó que el primer barril está previsto para 2028. "Por eso nosotros estamos haciendo esto con suficiente antelación para impedir eso", apuntó ante Infobae.

Del mismo modo, la ofensiva oficial no se limita al frente diplomático y judicial y Quirno mencionó las medidas contra compañías proveedoras, inversores y entidades financieras que evalúen participar del emprendimiento.

"Van a tener que decidir entre operar bajo licencias ilegítimas en Malvinas u operar en la Argentina con el potencial que eso tiene", planteó.

De acuerdo con el canciller, algunas empresas privadas ya comunicaron que no participarán de las actividades vinculadas con Sea Lion. "Las más importantes del mundo" expresaron que no participarán porque observan "la potencialidad de Argentina en la valorización de sus activos estratégicos", relató.

También se refirió al rol de los bancos y fondos que podrían aportar recursos para financiar el desarrollo. "Los financiadores también están contribuyendo justamente a que se pueda realizar esta explotación", completó.


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