Un grupo de diputados impulsó un proyecto de ley para declarar la Emergencia Nacional en Salud Mental
La iniciativa contempla la reincorporación de personal despedido en el Hospital Laura Bonaparte, el restablecimiento del Programa Remediar y la creación de un fondo financiado con impuestos a las apuestas virtuales para sostener el sistema público por 24 meses.
Un grupo de legisladores nacionales impulsó un proyecto de ley para declarar la Emergencia Nacional en Salud Mental por un periodo de dos años en todo el país.
La iniciativa pretende establecer un conjunto de medidas urgentes para robustecer la red pública de asistencia sanitaria. Estas pautas actuarían como un complemento a la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657.
El documento lleva la firma de los diputados Cecilia Moreau, Germán Martínez, Oscar Herrera Ahuad, Mónica Frade, Esteban Paulón, Nicolás Massot, Marcela Pagano, Natalia De la Sota, Lourdes Arrieta, Pablo Yedlin, Victoria Tolosa Paz, Juan Carlos Molina, Teresa García, Jimena López e Hilda Aguirre.
Entre los ejes de la propuesta, se prevé la habilitación, adaptación y refuerzo de los centros e instituciones de atención distribuidos en las distintas provincias del país.
Asimismo, la norma estipula la reincorporación de los trabajadores y profesionales de la salud que fueron removidos de sus funciones en el Hospital Nacional de Salud Mental Lic. Laura Bonaparte.
En tanto, el proyecto contempla el fortalecimiento de las Residencias Interdisciplinarias en Salud Mental y Adicciones (RISAM), junto con la restitución inmediata de la provisión de fármacos a través del Programa Remediar.
El texto contempla también la ampliación en la cantidad de operadores que atienden las líneas telefónicas gratuitas de asistencia y contención, así como un mecanismo para asignar el personal especializado según los requerimientos sanitarios de cada jurisdicción.
Sobre los tratamientos farmacológicos, la iniciativa insiste sobre la obligación de asegurar la provisión de psicofármacos bajo prescripción médica de forma continua y sin trabas administrativas o económicas.
Para la población de niños, niñas y adolescentes, el proyecto determina la inclusión obligatoria de personal capacitado específicamente en el primer nivel de atención del sistema de salud.
De forma complementaria para la franja infanto-juvenil, se establece la creación y ejecución de planes integrales orientados al diagnóstico, abordaje y seguimiento de la salud mental.
Para sostener económicamente el cumplimiento de estas medidas, la propuesta crea el Fondo Especial Federal Solidario para la Emergencia en Salud Mental, un instrumento presupuestario destinado a financiar las partidas correspondientes durante los dos años de vigencia.
El plan de financiamiento de dicho fondo prevé la reasignación de un porcentaje de la recaudación del impuesto a las apuestas virtuales y juegos de azar en línea, recursos que en la actualidad ingresan al Tesoro Nacional.

