Merecedor de alabanzas por su santidad, paciencia y fe. Acerca de cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana, manifestó estar de acuerdo con el papa San Víctor, y que no había otro día que el domingo para celebrar el misterio de la Resurrección de Jesucristo. 

Descansó en el Señor a la edad de ciento dieciséis años (c. 222). 

Mt. 22, 34-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron
 con Él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”.

Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

Palabra del Señor.