San José Cupertino, en el recuerdo de la iglesia católica.

Evangelio

Lc 7,1-10.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 7,1-10.


Cuando Jesús terminó de decir todas estas cosas al pueblo, entró en Cafarnaún. Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho. Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a curar a su servidor. (...). Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe".


Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.

Palabra del Señor.