Rodeados de departamentos, rascacielos y oficinas, los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires se sorprenderán al enterarse de que a menos de 100 kilómetros del Obelisco existe una estancia congelada en el tiempo. Para desconectar de la rutina con una escapada de fin de semana llena de paisajes verdes y edificios llenos de historia, no hay mejor destino que la Estancia Don Silvano.

Ubicada a 20 minutos de la pintoresca localidad de Capilla del Señor, ciudad cabecera del Partido de Exaltación de la Cruz, la estancia porteña ofrece días de actividades "all inclusive" para los huéspedes que la visitan, quienes podrán experimentar un auténtico día de campo con todas las comodidades de un servicio hotelero moderno.

 

Qué hacer en Don Silvano, la estancia gauchesca para escapar este fin de semana

 

La estancia ofrece actividades y comida criollas típicas.

 

A mediados del Año 1900 un inmigrante de origen italiano llamado Silvano llega de niño junto con su familia y se instala en esta región de la pampa. Con los años comienza a trabajar en un almacén de empleado y pronto llega a tener su propio almacén de ramos generales y logra comprarle estas tierras en el año 1940 a la familia Lennon, que como muchas otras familias irlandesas llegaban a la región. 

Muy pronto, por la belleza del lugar y por lo sociable que era, comienza a recibir amigos, pero más adelante sus amigos comienzan a pedirle algún lugar donde poder quedarse y pasar más de un día. De esta manera, Don Silvano comenzaba con una actividad que hoy va por la 4º generación consecutiva. En la actualidad, la quinta tiene 25 habitaciones con capacidad para 70 personas.

 

 

 

El día en la estancia comienza a las 10 de la mañana con su apertura, pero comienza una hora después con la recepción. Los huéspedes son invitados a la mesa para una degustación de empanadas, vino y jugo, seguida por un recorrido de las instalaciones que incluyen paseos a caballo, carruaje y tractor.

El almuerzo, que se sirve desde las 13 y hasta las 15, incluye una parrilla con chorizo, morcilla, asado de tira y pollo, además de las clásicas ensaladas, vinos, cervezas, bebidas suaves y postre (hay menú vegetariano que debe pedirse al hacer la reserva).

 

Hasta la comida de la estancia rebalsa de tradición criolla.

 

La tarde estará ocupada con muestras de destrezas criollas como carreras de sortijas, mansedumbre de caballos y careo de tropilla. Los huéspedes también podrán hacer uso de las instalaciones para actividades libres, y estarán invitados a una merienda de mate cocido y unas típicas tortas fritas.

 

Cómo llegar y cuánto cuesta

 

Quienes visiten la estancia desde Capital Federal podrán llegar tomando el acceso Norte de la Autopista Panamericana, seguido por el Ramal Pilar hasta llegar a la Ruta Nacional 8, que los dejará en la entrada de la imponente estancia bonaerense. Hay peajes en esta ruta.

En cuanto a las tarifas de la estancia, las actividades de campo cuestan $5000 por adulto y $2500 para menores, de 4 a 10 años. El régimen de estadía es con pensión completa e incluye las actividades del día de campo. Una noche en base doble sale $10.400 por adulto, $5200 para los menores de 4 a 10 años, $1500 para niños de 1 a 3 años.

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