La vida de la gran ciudad muchas veces no nos da un respiro y nos cuesta pensar que se puede disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad a tan solo horas de distancia. La Provincia de Buenos Aires cuenta con numerosos pueblos casi desconocidos para visitar que ofrecen paz y descanso al turista. Se puede realizar una escapada por un fin de semana o, también, visitar por un día. 

Para no desaprovechar el feriado del Día del Trabajador, que este año cae y se quedará en un domingo, estas son cuatro opciones para alejarse de la rutina a menos de 100 kilómetros del Obelisco:

 

 

 

 

 

Tigre

A menos de una hora del Obelisco, un paraíso junto al río.

A solamente 40 minutos del centro de la Ciudad de Buenos Aires nos encontramos con un paisaje inusual de ríos que se bifurcan y dan lugar a islas conectadas por puentes, con árboles cuyas ramas acarician el agua oscura y lanchas y botes que van y vienen creando una forma de vida inusual. La localidad de Tigre ya es un clásico en cuanto a escapadas de fin de semana conciernen, y se merece el título.

Con alojamiento disponible y una variada oferta gastronómica, los visitantes pueden encontrar curiosidades y delicias en el Puerto de Frutos, pasear por el Delta en una lancha colectivo, visitar el casco histórico de la ciudad (que incluye la Quinta Quirno, el Palacio San Marco, la Quinta de Vicente Fidel López, el almacén Faggionato, la antigua Pulpería El Churrasco, entre otros) y recorrer el paseo comercial Villa la Ñata.

Luján

Luján, un centro de fe y actividad turística para disfrutar este fin de semana.

A menos de 70 kilómetros de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la ciudad de Luján es una de las más importantes de los alrededores y una opción ideal para una escapada de fin de semana, o apenas de una tarde. Esta ciudad, también conocida como ciudad de la fe, tiene unos 70.000 habitantes y recibe a diario cientos de turistas que van por la imponente Basílica de Nuestra Señora de Luján.

Después de una obligatoria visita a la imponente basílica, los turistas pueden recorrer las demás instituciones de importancia que se encuentran frente a la plaza Manuel Belgrano, como el cabildo de la Villa de Luján y el complejo Museográfico Provincial, entre otros. En el centro de la ciudad, la calle San Martín contiene la mayor cantidad de locales comerciales para comer y comprar, y no hay mejor manera de terminar la tarde que sobre las aguas del río Luján.

San Vicente

San Vicente, el lugar de descanso del expresidente Perón.

Esta histórica zona de estancias, gracias al influjo de turistas, logró transformarse de un pequeño pueblo a una ciudad emergente. A apenas 57 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, reúne lo mejor de la naturaleza, la tranquilidad y la propuesta cultural de la Provincia de Buenos Aires.

Mientras son varios los edificios históricos de interés en San Vicente, la mayor atracción es el Museo Quinta 17 de Octubre, creado en la finca de 19 hectáreas donde Juan Perón y su esposa Eva Duarte solían descansar los fines de semana, y permanecen enterrados los restos del líder justicialista desde 2006. Quienes busquen conectar con la naturaleza encontrarán un sitio ideal en la Laguna del Ojo: bajo la sombra de los sauces llorones, los visitantes disponen de juegos para chicos, comercios y el Camping Municipal, equipado con parrillas y baños.

Campana

El pueblo de Campana mezcla historia y naturaleza.

A 85 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, hay numerosos atractivos para recorrer en Campana, una ciudad con características industriales que preserva de sus orígenes, pero también muchos encantos naturales. Esta ciudad con alma de pueblo tiene una amplia oferta gastronómica y cobra vida durante la noche.

Se puede aprender mucho de la historia del lugar visitando sus dos importantes museos, el Museo Ferroviario de Campana y el Museo del Automóvil, o se la puede conocer a pie recorriendo la Avenida Rocca, su calle principal. La plaza Eduardo Costa concentra la actividad culinaria, con opciones para todos los gustos y bolsillos. Por último, la costanera de Campana invita a disfrutar del río, ya sea en el pasto, tomando mates y viendo los buques pasar o contratando alguna excursión de navegación.

Ver comentarios