“No se adelanten, a algunos no les va a gustar”, advirtió este jueves el escritor Guillermo Saccomanno (73) cuando escuchó aplausos unánimes en el salón central del predio La Rural del barrio porteño de Palermo, como recepción de sus primeras palabras como orador en la inaguración de la 46° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. 

Al iniciar su crítica a la organización del evento, el autor de libros como "Cámara Gesell" manifesó: "Decir feria implica decir comercio; esta es una feria de la industria y no de la cultura, aunque la misma se adjudique este rol".

"En todo caso, es representativa de una manera de entender la cultura como comercio en la que el autor, que es el actor principal del libro, como creador, cobra apenas el 10% del precio de tapa de un ejemplar”, completó.

 

En esa línea, aseguró haber sido el primer escritor en cobrar por dar el discurso inaugural en la historia del evento y rescató al director general de la Fundación El Libro, Ezequiel Martínez.

"Con respecto a mis honorarios, Ezequiel, además de honesto periodista cultural, hijo de un gran escritor, no puso reparo. Es más, coincidió en que se trataba, sin vueltas, de trabajo intelectual. Y como tal debía ser remunerado, aunque hasta ahora, como tradición, este trabajo hubiera sido gratuito", manifestó el orador. 

La alusión de Saccomanno a la última dictadura militar

"¿Es una paradoja o responde a una lógica del sistema que esta Feria se realice en La Rural, que se le pague un alquiler sideral a la institución que fue instigadora de los golpes militares que asesinaron escritores y destruyeron libros?", se preguntó el escritor.

Y se contestó´: "En lo personal, creo que esta situación simbólica refiere una violencia política encubierta".

El orador, en esa línea, sostuvo: "La Feria siempre me generó tensión y no sólo porque uno se topa con un injuriante pabellón 'Martínez de Hoz', que homenajea al esclavista y saqueador de tierras indígenas, antepasado del tristemente célebre economista de la última dictadura; decir Feria implica decir comercio". Se refirió así al fallecido José Alfredo Martínez de Hoz, a cargo del Palacio de Hacienda entre 1976 y 1981.

 

El autor de “El oficinista” se quejó luego de la "falta de papel" en el país y consideró que "se debe a la menor producción de las dos empresas productoras" del insumo.

"Una es Ledesma, propiedad de la familia Blaquier/Arrieta, una de las más ricas del país, apellidos vinculados con la última dictadura en crímenes de lesa humanidad, además de relacionados a la Sociedad Rural (Argentina -SRA-), escenario en el que hoy estamos", expresó.

Y agregó: "La otra empresa es Celulosa Argentina. Su directivo es el terrateniente y miembro de la Unión Industrial (Argentina -UIA-) José Urtubey, conectado con la causa 'Panamá Papers'".

"Los oligopolios han producido menos por problemas internos y por la pandemia (de coronavirus", opinó.

 

Por último, fue autocrítico y sostuvo: "Asumo el riesgo de ser malentendido y juzgado como aguafiestas".

"Pero, a pesar del frenesí y la euforia de la organización y su expectativa en la facturación, nuestro presente no tiene mucho de festivo”, finalizó. 

El discurso completo de Saccomanno

 
<
Ver comentarios