El ex embajador argentino, Gregorio Jorge Dupont, murió este jueves tras una larga trayectoria como diplomático. Durante sus años como funcionario supo enfrentarse a la cúpula de la Armada, encabezada por Emilio Eduardo Massera, en plena dictadura militar. Sus colegas de Cancillería, familiares y amigos lo despidieron con sentidos mensajes en las redes sociales.

“Goyo” Dupont, como le decían, es recordado por haber apoyado la denuncia de su colega Elena Holmberg, sobre un pacto entre Massera y el líder de Montoneros, Mario Firmenich, durante la época en que la Marina mantenía el control de la Cancillería.

Su relato fue trascendental en los juicios de lesa humanidad contra los militares. Allí responsabilizó a Massera por el crimen de Holmberg luego de que la mujer revelara el funcionamiento de una “embajada paralela” en Francia, a través del Centro Piloto de París, creado por el represor para contrarrestar las denuncias por violaciones a los derechos humanos que en aquel entonces realizaban los exiliados.

Dupont fue el encargado de llevar a la Justicia la denuncia de Holmberg de una reunión en París entre Massera y Firmenich a quien le habría entregado dinero. La mujer estaba allí como agregada de prensa y redactaba informes de inteligencia sobre los exiliados que luego eran enviados al vicealmirante Oscar Montes, ex jefe del Grupo de Tareas de la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA).

Holmerg captó la atención de los militares por alzar la voz sobre las supuestas reuniones entre el jefe de Montoneros y Massera en Francia, en abril de 1978. Un dato que también reveló a su amigo, “Goyo” Dupont. Ambos se conocían desde el ingreso al Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN).

Tras su traslado a Buenos Aires Elena informó a periodistas que tenía pruebas para incriminar a Massera. Aparentemente, la mujer tenía una foto del encuentro entre Firmenich y el comandante en jefe de la Armada. Pero su versión brindaba un dato más grave: en la supuesta reunión el líder de Montoneros le habría entregado un millón de dólares al represor. La información salió incluso publicada en el diario francés Le Monde.

La diplomática fue secuestrada en la esquina de Uruguay y Arenales por los represores Adolfo Donda Tigel y Jorge Radice el 20 de diciembre de 1978. Sus restos en descomposición aparecieron el 11 de enero de 1979, en el río Lujan.

Dupont reveló en 1982 durante la investigación judicial lo que sabía sobre el secuestro y crimen de la mujer. Días más tarde, Marcelo Dupont, hermano del diplomático, fue arrojado desde un séptimo piso en Palermo Chico. Según pudo comprobarse, había sido torturado con una picana eléctrica.

El testimonio de Dupont sobre los hallazgos de su amiga es una de las principales fuentes históricas sobre la teoría del “pacto” entre la cúpula de Montoneros y la dictadura. Desde Montonero siempre desmintieron el encuentro secreto y nunca se encontraron pruebas materiales sobre las conversaciones.

Fue el propio Massera quien solicitó que “Goyo” fuera separado de su cargo en el Ministerio del Exterior en 1976. Con la vuelta de la democracia, Dupont volvió a Cancillería. En la década del '90 participó de misiones diplomáticas en la República de Zimbabwe, y en el año 2000, lo designaron al frente de la embajada argentina de Israel. En 2004, el ex presidente Néstor Kirchner lo nombró como cónsul de Miami, en Estados Unidos.

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