La estadía de Ómicron se hace larga y su velocidad de contagio es claramente más rápida que las otras variantes que conocíamos hasta el momento, y aunque recién se sabe poco de la misma, la ciencia comenzó a responder algunas de las incertidumbres que sembró la cepa sudafricana.

Uno de los puntos que revelaron los estudios, es que Ómicron (surgida en noviembre en Sudáfrica) es mucho más transmisible que Delta y en personas vacunadas dos dosis genera una enfermedad leve, con síntomas similares a los de la gripe y de corta duración.

Otra diferencia entre Ómicron y las variantes previas es su tiempo de incubación, ya que una persona expuesta necesita solo 3 días para desarrollar síntomas y dar positivo en un testeo. En el caso de la Delta y el coronavirus original, este período iba de 4 a 8 días, e incluso hubo casos donde se extendió hasta las dos semanas.

Y si bien el período infeccioso (es decir, cuando una persona infectada puede contagiar a otras) puede comenzar uno o dos días antes de que aparezcan los síntomas, es probable que las personas sean más contagiosas durante el período sintomático. En pacientes asintomáticos, se calculan las 48 horas anteriores al hisopado positivo.

Ómicron: tiempo de infección

Asimismo, se estima que el período infeccioso dura de 8 a 10 días en los casos moderados y un promedio de hasta dos semanas en los casos graves. Sin embargo, la infectividad generalmente cede siete días después del inicio de los síntomas.  

En las personas vacunadas con dos o tres dosis se observa una menor duración de los síntomas, que se describen como fiebre, tos o resfriado y pueden desaparecer al cabo de un par de días. Por lo tanto, se asume que también disminuye la capacidad de contagiar a otros.

En tanto, los científicos advierten que los datos para estas conclusiones son preliminares y serán confirmados por estudios científicos a gran escala. De hecho, el doctor Jorge Geffner, investigador superior del Conicet, explicó que hay que distinguir entre vacunados y no vacunados.

"Los vacunados están protegidos de padecer una infección severa y su posibilidad de infectar es menor que los no vacunados", precisó.

"Y si se infectan, su carga viral descienden de forma muy rápida a diferencia de los infectados que no se inocularon", agregó.

Geffner le pone número a su estimación: si un vacunado tiene la mala suerte de infectarse, durante 48 a 72 horas va a tener una alta carga viral, en cambio un no vacunado permanece por 7 u 8 días.

Coronavirus: mirada del Gobierno

Por otra parte, la semana pasada, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunció las nuevas medidas, acordadas con sus pares de todas las provincias tras la reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa), ante la suba exponencial de casos de contagios por la circulación de las variantes Delta y Ómicron.

Una de esas medidas fue el cambio en la cantidad de días que debe aislarse un paciente positivo:

- De 10 a 7 los días de aislamiento para los casos positivos con enfermedad leve.

- De 10 a 7 los días de aislamiento para contagiados vacunados, sin necesidad de hacer un test pero sí con el compromiso de evitar eventos masivos y sostener los cuidados.

- De 7 a 5 días el aislamiento para contactos estrecho con vacunación completa con la realización de test al quinto día.

- De 10 a 5 días el aislamiento para contactos estrechos de casos positivos asintomáticos, siempre que tengan el esquema completo de vacunación.

- Los que sean positivos con síntomas leves deberán aislarse durante 7 días.

- Los contactos estrechos asintomáticos sin vacunarse o con el esquema incompleto tendrán un aislamiento de sólo 7 días con un test PCR negativo (si no se cuenta con el examen, se mantendrán los actuales 10 días de confinamiento), al igual que para aquellos que resulten positivo y no se hayan vacunado.