Dos facciones de la barra de Racing se pelearon este domingo en los alrededores del Cilindro de Avellaneda, en la previa del encuentro contra Newell's por la fecha 12 de la Copa de la Liga. Según afirmaron los testigos del hecho, el cruce estuvo atravesado por piñas, golpes y corridas entre los participantes.

Los efectivos de seguridad, por el hecho fueron detenidas 29 personas (28 hombres y una mujer) y el micro en el que se movilizó la barra disidente, encontrado en Villa Tranquila, fue secuestrado.

El conflicto que estalló esta tarde al interior de la hinchada de la apodada “Academia” no fue más que la puesta en escena de un enfrentamiento con basta historia: la pelea por el poder de la tribuna ya cuenta con larga data.

Arde la interna en Racing

El año pasado, la histórica guardia dirigida por "Josi" Repetto perdió el manejo ante el grupo "Los Pibes de Racing", encabezado por la facción de Villa Corina. Esta última responde a Leandro Paredes y a Enrique el "Loco" Rulet, un boxeador condenado a prisión por el crimen del periodista partidario Nicolás Pacheco, producido en enero de 2013. 

A partir de la vuelta a la presencialidad en el 2021, esta última agrupación se había hecho con el dominio del estadio. Esto, sumado al apoyo que obtuvieron por parte de la dirección del club, había fortalecido los cimientos de "Los Pibes"

Sin embargo, el clan de Repetto se hizo escuchar: el primer aviso fue durante el triunfo 1-0 ante Unión. Durante el mismo, una bandera que decía “ni ortibas ni multicamisetas. Nosotros somos Racing. Si no entramos, hay balas para todos”, fue colgada en el ingreso al Cilindro. La misma, llevaba la firma de "LBDNR", que no es otra cosa que "La banda del Negro Ramos", un desprendimiento de la antigua Guardia Imperial que apunta al retorno.

Luego de esto se presentó el primer enfrentamiento concreto entre barras, durante el partido entre Racing y Cuiabá, en el debut de local por la Sudamericana. Fue allí donde se determinó que la barra disidente, la LBDNR, concurriría a la tribuna que da a la calle Alsina, lugar destinado a los visitantes cuando en Argentina estaban permitidos.

En ese momento “Los pibes de Racing se dividieron en ambas cabeceras para evitar cualquier puja, a la vez que entonaban: “Somos los pibes de Racing, se la aguantan de verdad, el que tenga alguna duda, que nos venga a buscar”, desde las tribunas. 

Con el negocio del viaje al Mundial de Qatar en la mira, el enfrentamiento era inminente: estas fueron las condiciones que determinaron lo que sucedió hoy; el desenlace predecible de un conflicto aún sin resolver entre dos barras que llevan los mismos colores del club.