La ciudad de Ushuaia amaneció ayer completamente teñida de blanco debido a una nevada de moderada intensidad, aunque con acumulación en las calles, que comenzó el domingo por la noche. Las precipitaciones se producen como consecuencia del ingreso de una serie continua de frentes fríos sobre el sur de Tierra del Fuego, algo que sorprende por la época del año (en plena primavera) pero que no es inusual en la región. La nieve se combinó con un brusco descenso de la temperatura, que alcanzó los cero grados durante las primeras horas del día y por efecto del viento del sudeste (con ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora) produjo valores de sensación térmica del orden de los siete grados bajo cero. La nevada cambió por completo el paisaje de la capital fueguina, dando lugar a una postal típica del invierno aunque casi a fines de octubre. La acumulación de nieve en las calles también originó inconvenientes en la circulación vehicular, ya que la mayoría de los automovilistas ya había cambiado las ruedas con clavos o de sílice que se utilizan en temporada invernal.