Los días de calor, sobre todo al mediodía cuando sube la temperatura, se transforman en el peor horario para los vecinos de El Pato, la localidad situada en el partido de Berazategui, quienes son víctimas directas del olor nauseabundo, una de las tantas consecuencias perjudiciales, que generan las miles de toneladas de basura desparramadas sobre un predio de 30 héctareas, aledaño a la zona urbana, en el que funciona un basural a cielo abierto, el cual había sido clausurado hace varios años. 

"Los días calurosos en los que hay humedad, el olor es total, además de la cantidad de moscas, y de roedores que se incrementaron por la presencia de la basura de todo tipo", contó Agustina Fernández, que tiene 30 años, y vive en el barrio desde que nació, en diálogo con cronica.com.ar.

Y ni hablar los días de altas temperaturas cuando el olor que origina el basural "se mezcla con la materia fecal de las gallinas que es usada como abono" para las tierras agrícolas de producción.

"Es un combo letal", aseguró Agustina, el cual los acostumbró a tener que cerrar las ventanas de la casa, de manera obligatoria y sin excepciones, durante el día.

Vecinos de El Pato reclaman por la intervención municipal para detener el basural.

Además, de los frecuentes problemas respiratorios que comenzó a sufrir su hermana menor que es asmática, como consecuencia del humo negro que se desprende de la quema de basura.

Es que la casa en la que Agustina se crió está situada en la calle 518 entre 603 y 604, a dos cuadras de, donde hace unos meses poco a poco se volvieron a construir torres a base de residuos que al día de hoy perjudican a toda una comunidad que rondan los 20 mil habitantes de El Pato, localidad que antiguamente era concida como Centro Agrícola.

El predio en cuestión, está ubicado en las calles 600 y 517, a solo pasos de dónde comienza la zona urbana de la localidad. Es que a 300 metros del lugar se encuentra la Delegación municipal y la sala de Primeros Auxilios. Además, de la cercanía del Arroyo Pereyra y de la Reserva Ecológica del Parque Pereyra.

Alrededor de 30 héctareas de predio son destinadas para arrojar todo tipo de residuos.

Sin embargo, Agustina recordó que la lucha que enfrentan contra el basural es una problemática que nació en los últimos años.

"Cuando era chica, esta era una zona campestre, que sobre todo era empleada para la producción de verduras, donde había muchas quintas", relató.

Siete años atrás tuvieron el mismo conflicto pero ante las protestas de los vecinos, la situación cesó, pero con el advenimiento de la pandemia de coronavirus, que trajo como consecuencia la cuarentena y la poca circulación, hace un año aproximadamente, los interesados en explotar económicamente el predio, aprovecharon dichas condiciones para volver a la carga nuevamente, y que el mismo sea el destino en el que se desechan las miles de toneladas de basura

Es que se presume que el propietario del terreno tiene un beneficio económico a partir de lo que cobra de parte de las empresas que depositan allí los residuos.

El predio está ubicado en las calles 600 y 517, de El Pato.

Los efectos negativos medioambientales ocasionados por el basural no son la única problemática que enfrentan sus vecinos. Es que en el último período también se incrementaron los hechos de inseguridad. 

"Como la zona está más oscura y poco transitada", las condiciones conllevan una mayor pelgrosidad, advierten los vecinos.

Las consecuencias medio ambientales 

Ernesto Salgado, quien integra el Foro en Defensa del Río de la Plata la Salud y el Medio Ambiente desde hace 22 años, habló con cronica.com.ar sobre la lucha que emprendieron junto a los vecinos autoconvocados de El Pato para frenar la reiterada instalación del basural a cielo abierto.

"El Pato es una zona abandonada en muchos aspectos por el gobierno municipal. Es una zona de sacrificio", sostuvo Salgado, quien además consideró que "es inadmisible" que las autoridades municipales "nieguen la existencia del basural".

Es que esta práctica genera una serie de elementos contaminantes, sobre todo cuando los residuos entran en descomposición. "La basura es generadora de más de cien gases, la mitad de ellos tiene efectos contaminantes", explicó Salgado. A esto se le suma el riesgo de la contaminación del agua, ya que según advirtió en El Pato está el 50% de los pozos de agua que abastece a la población de Berazategui.

El basural está a dos cuadras de dónde comienza la zona urbana de El Pato.

No obstante, la basura que se tira en forma diaria en el predio es quemada durante la noche para reducir su volumen. Luego, es cubierta por tierra. "El humo de la basura produce dióxido de carbono y es uno de los gases que actúa sobre el efecto invernadero, es decir, que es un polovrín a metros de donde empiezan las viviendas de una localidad que crece", expresó.

En ese contexto, Salgado amplió: “Así se produce una doble contaminación. Por un lado la generación de los gases, el percolado de los líquidos lixiviados que la basura produce; y a su vez la contaminación ambiental que provoca la quema de basura”. 

A partir del fuego que advirtió una vecina, iniciaron las protestas para ponerle fin a esta práctica. Desde la municipalidad, la respuesta que recibieron es que no podían intervenir ya que el terreno es privado. Sin embargo, ante los reiterados reclamos de los más damnificados, el propietario del predio fue intimado por el área de Tierras y Hábitat, para que se deje de arrojar basura en el terreno y que el mismo sea vaciado. Así fue que partir de dicha resolución "empezó una remediación a medias". Es que la medida no se cumple en su totalidad.

"Muy lentamente comenzó la remediación, aunque no es la que la situación reclama, porque aunque no se tira más basura en el lugar hay que llevarse la basura que quedó al aire libre y la que está enterrada", remarcó Salgado.

 

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