A dos horas de CABA: un paradisíaco parque termal para desconectarse de la rutina
Con 44 hectáreas, piscinas cubiertas y al aire libre, amplios espacios verdes y aguas que alcanzan los 42 grados, este complejo bonaerense invita a disfrutar del relax en cualquier época del año.
Hacer una pausa cada tanto también forma parte de cuidar el bienestar. Después de semanas atravesadas por el trabajo, las obligaciones y el ritmo acelerado de la ciudad, dedicar unas horas al descanso puede convertirse en el plan perfecto para recuperar energías.
Lo más destacado de las escapadas es justamente que para conseguir tranquilidad no hace falta organizar unas vacaciones extensas y lejanas del hogar, ya que a poca distancia de la Ciudad de Buenos Aires existe una propuesta que combina aguas cálidas, espacios verdes y diferentes servicios pensados para relajarse.
Un enorme complejo para relajarse a dos horas de CABA
Se trata del Parque Termal Dolores, un centro de esparcimiento ubicado en la ciudad de Dolores, provincia de Buenos Aires. El complejo ocupa un predio de aproximadamente 44 hectáreas y tiene una característica particular: cuenta con aguas termales tanto dulces como saladas.
Desde la Ciudad de Buenos Aires hay aproximadamente 210 kilómetros, por lo que el viaje demanda alrededor de dos horas y media en auto, dependiendo del tránsito. Para llegar, el recorrido es sencillo: hay que tomar la Autopista Buenos Aires-La Plata y luego continuar por la Ruta Provincial 2 (Autovía 2) hasta el acceso a Dolores.
Uno de sus principales atractivos son precisamente sus piscinas. Actualmente, existen cuatro piletas termales, dos cubiertas mediante cúpulas vidriadas que generan un microclima y otras dos descubiertas. A ellas se suma una quinta piscina recreativa al aire libre.
La temperatura es otro de sus grandes diferenciales. Las aguas termales del complejo oscilan aproximadamente entre los 35 °C y los 42 °C, lo que permite disfrutar de una experiencia especialmente tentadora durante las jornadas frías. Las instalaciones cubiertas ayudan, además, a mantener condiciones agradables independientemente de la temperatura exterior.
El descanso no queda limitado a las piscinas. El predio posee sectores parquizados, un lago ornamental, vestuarios y rincones de recreo creando diferentes espacios donde intercalar los momentos dentro del agua con pausas al aire libre.
Quienes quieran transformar la visita en una escapada completa encuentran diferentes opciones de hospedaje dentro del mismo entorno. La oferta incluye hoteles y distintos complejos de cabañas, por lo que no es necesario abandonar la zona termal cuando termina la jornada.
La gastronomía acompaña esa propuesta. El complejo dispone de restaurantes, parrilla, buffet y un centro comercial, lo que permite resolver prácticamente toda la estadía dentro del predio.
Además, la infraestructura convierte al lugar en una alternativa tanto para parejas como para familias que prefieren concentrar alojamiento, comidas y entretenimiento en un mismo espacio.
También vale la pena reservar algunas horas para conocer la ciudad. Dolores posee un importante patrimonio histórico y propone recorridos por sitios como el Museo Libres del Sur, además de espacios verdes y propuestas de turismo rural.
Gracias a esto, la ciudad se viene impulsando como destino de cercanía gracias a esta combinación de accesibilidad, termalismo, patrimonio y servicios turísticos.
La principal virtud del lugar es que no obliga a elegir entre una salida de día y unas pequeñas vacaciones. Es posible llegar por la mañana, disfrutar de las piscinas y regresar, pero también alojarse, comer rico y dedicar un fin de semana completo al descanso.
Además, el contraste entre las aguas que alcanzan los 42 °C y las bajas temperaturas del invierno convierte a esta época en una de las más atractivas para conocerlo.
Con instalaciones cubiertas, espacios verdes y múltiples servicios, el Parque Termal Dolores ofrece una alternativa cercana para cambiar por algunas horas el ruido de la ciudad por una experiencia dedicada casi exclusivamente al relax.

