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El "Súper El Niño" podría adelantarse: qué zonas del país serían las más afectadas

Especialistas estiman que hay un 61% de probabilidades de que el fenómeno se desarrolle entre mayo y julio. Advierten por posibles inundaciones severas en el Litoral.

Especialistas advierten que el fenómeno climático conocido como "Súper El Niño" podría manifestarse antes de lo previsto en el país. Se trata de un evento de gran magnitud, capaz de generar inundaciones, sequías y olas de calor extremas en distintas regiones del planeta.

De concretarse, podría provocar períodos prolongados de altas temperaturas y fenómenos meteorológicos intensos. Estas condiciones afectarían tanto a áreas rurales como urbanas, con impacto directo en variables económicas sensibles.

Según explicó el meteorólogo Mauricio Saldivar en el sitio Meteored, el escenario implica riesgos concretos. Entre ellos, mencionó precipitaciones abundantes en zonas agrícolas, crecidas de ríos y mayor frecuencia de olas de calor.

¿Qué es un "Súper El Niño"? 

El Niño se configura cuando la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial supera en más de 2 °C el promedio durante varios meses. Este calentamiento libera energía a la atmósfera y altera los patrones globales de lluvias y temperaturas.

De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), hay un 61 % de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle entre mayo y julio de 2026. Además, podría extenderse al menos hasta fin de año.

No obstante, la posibilidad de que alcance una intensidad muy fuerte, lo que se conoce como un "Super El Niño", es cercana a 1 en 4, es decir, un 25% de chances. Este escenario dependerá, en gran medida, de la evolución de los vientos del oeste en el océano Pacífico.

 Este fenómeno altera los patrones de viento y lluvias a nivel mundial. 
 Este fenómeno altera los patrones de viento y lluvias a nivel mundial. 

"Existe un potencial real para que se produzca el fenómeno de El Niño más intenso en 140 años", afirmó a The Washington Post Paul Roundy, profesor de ciencias atmosféricas en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany.

Por el momento, los modelos climáticos proyectan un evento de intensidad moderada a fuerte. Aún no alcanzaría niveles comparables con los episodios de 1997-98 o 2015-16, y se espera mayor precisión en los pronósticos a partir de junio.

¿Qué puede pasar en el país?

En Argentina, El Niño suele incrementar las lluvias en el centro y noreste del país. En caso de intensificarse, estos efectos podrían amplificarse de manera significativa.

Entre los principales impactos se destacan precipitaciones por encima de lo normal. Se prevén excesos de al menos 60 mm en zonas como Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el noroeste bonaerense durante el verano 2026-2027.

En el noreste argentino, particularmente en Misiones y áreas cercanas, las lluvias podrían superar los 100 mm. Este escenario eleva el riesgo hídrico en toda la región.

También se anticipa una mayor probabilidad de desbordes en los ríos Paraná y Uruguay. Esta situación impactaría especialmente en ciudades ribereñas y en los humedales del delta del Paraná.

En cuanto a los eventos severos, podrían registrarse tormentas más intensas y frecuentes. Se esperan episodios con granizo, ráfagas fuertes y posibles anegamientos tanto urbanos como rurales.

Las zonas más expuestas incluyen el Litoral, el norte de Buenos Aires, Misiones, Chaco y Córdoba. En estas regiones, el fenómeno podría tener mayor incidencia.

Por el contrario, el noroeste argentino y la Patagonia suelen presentar condiciones más secas o neutras durante estos eventos. Allí, el impacto sería menor o incluso opuesto.

En el plano económico, el fenómeno cobra relevancia por su efecto en la agroindustria. Este sector es clave para el ingreso de divisas, por lo que cualquier alteración climática incide en la producción, los precios y el tipo de cambio.

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