Clausuran la garganta del diablo: el caudal es cinco veces el habitual
La Administración de Parques Nacionales desmontó las pasarelas por el aumento del caudal. El resto del parque sigue abierto.
La Administración de Parques Nacionales decidió cerrar de manera preventiva el circuito Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú debido a una crecida extraordinaria del río Iguazú.
La medida busca resguardar la seguridad de los visitantes y proteger las estructuras metálicas ante las fuertes corrientes provocadas por las lluvias en la región.
Operativo de seguridad y estado de los circuitos
El procedimiento comenzó el viernes con el retiro de los tramos flotantes que conducen al mirador principal, un protocolo habitual ante eventos hidrológicos de esta magnitud.
Desde el organismo confirmaron que el cierre afecta exclusivamente a este paseo, por lo que los demás senderos del área protegida continúan habilitados para el turismo.
En tanto, del lado brasileño las autoridades reabrieron el paso peatonal tras registrar una baja temporal en el nivel del agua dentro de su jurisdicción.
Lluvias en Brasil y monitoreo del caudal
El incremento en el caudal responde a las intensas precipitaciones registradas durante los últimos días en el sur de Brasil y el norte de la provincia de Misiones.
Este fenómeno genera un impacto directo en la cuenca del río Paraná, aguas abajo, donde se mantiene un seguimiento continuo de los niveles hidrométricos.
La reapertura del circuito y el rearmado de los tramos desmontados quedarán sujetos a las evaluaciones diarias que realice el equipo técnico sobre la evolución del río.

