Conflicto sin fin: amenazas y nueva guerra en la familia de Lía Crucet
El histórico representante y esposo de la artista, Tony Salatino, mantiene un fuerte enfrentamiento con su hijo Ezequiel y denuncia reiterados episodios de violencia. La información de El Run Run del Espectáculo.
A casi dos años de la muerte de Lía Crucet, la familia volvió a dejar al descubierto fuertes tensiones. En esta oportunidad, salió a la luz un nuevo conflicto que tiene como protagonistas a su viudo y ex manager, Tony Salatino, y a Ezequiel, uno de los hijos de la cantante.
Según información recolectada por "El Run Run del Espectáculo", las diferencias habría escalado en las últimas semanas con amenazas, discusiones por bienes heredados y un inesperado episodio con un cuchillo.
Según trascendió, Salatino se encuentra nuevamente internado en una clínica neuropsiquiátrica de la ciudad de Mar del Plata. No sería la primera vez que atraviesa una situación de este tipo, ya que anteriormente había permanecido alrededor de 45 días bajo tratamiento antes de recibir el alta médica.
Uno de los aspectos que más preocupación generó en torno al caso tiene que ver con las versiones que hablan de un posible tratamiento involuntaria e innecesario.
De hecho, Lio Pecoraro y Fernando Piaggio, conductores del ciclo televisivo, comentaron que personas cercanas al entorno del histórico representante sostienen que el ingreso al establecimiento médico habría ocurrido contra su voluntad.
En paralelo, también comenzaron a circular versiones sobre un episodio vinculado a un cuchillo y videos considerados alarmantes por allegados a la familia.
Según confirmó Lio Pecoraro y Fernando Piaggio, el trasfondo de la disputa estaría relacionado con diferencias patrimoniales y discusiones por una propiedad. Sin embargo, tampoco se conocen presentaciones judiciales ni resoluciones formales vinculadas al caso.
Además, desde el Run Run del Espectáculo recordaron que la familia de la artista ya había protagonizado distintos enfrentamientos públicos tras su fallecimiento ocurrido el 28 de noviembre de 2024 en Mar del Plata, luego de atravesar un largo deterioro de salud.
Ahora, el conflicto suma un nuevo capítulo y vuelve a poner bajo la lupa la compleja interna que atraviesa a la familia de una de las figuras más emblemáticas de la movida tropical argentina.

